El Gobierno redefine las condiciones de las becas Progresar y oficializa un nuevo esquema de inscripción
La medida, formalizada mediante la Resolución N° 172/2026 y rubricada por el secretario de Educación, Carlos Torrendell, reorganiza tanto los requisitos como el calendario de postulación.

El Gobierno nacional introdujo cambios en los criterios de acceso al programa de becas Progresar y confirmó el inicio del nuevo proceso de inscripción, según lo publicado en el Boletín Oficial.
El cronograma quedó segmentado en distintas líneas. La inscripción para completar la educación obligatoria se extenderá del 27 de marzo al 24 de abril. En tanto, las líneas de educación superior y enfermería estarán habilitadas del 6 al 30 de abril, mientras que formación profesional tendrá un plazo más amplio, entre el 27 de abril y el 27 de noviembre.
Asimismo, se ratificó que el monto mensual de las becas se mantendrá en $35.000 para todas las modalidades, en línea con lo dispuesto previamente por la Resolución 146/2024.
Entre las modificaciones más relevantes, se estableció que quienes resulten seleccionados en la primera convocatoria percibirán el beneficio durante todo el año, mientras que los aprobados en una segunda instancia lo recibirán por un período máximo de seis meses. A su vez, la renovación del apoyo económico tendrá un límite de hasta cuatro años, con un tope de dos materias por ciclo lectivo.
En cuanto a los requisitos generales, se mantiene la exigencia de nacionalidad argentina o residencia legal —con distintos plazos según la línea—, así como límites de edad que en la mayoría de los casos oscilan entre los 16 y 24 años, aunque se contemplan excepciones para grupos específicos. También se exige que los ingresos del postulante y su grupo familiar no superen tres salarios mínimos, con la salvedad de que no se computan las pensiones por discapacidad.
El esquema incorpora criterios diferenciales para poblaciones priorizadas —como personas con discapacidad, integrantes de pueblos originarios, refugiados o personas trans— que podrán inscribirse sin tope de edad en varias líneas. Además, se contemplan extensiones en los límites etarios para quienes sostienen hogares monoparentales.
En el caso de la educación superior, se exige haber finalizado el secundario sin materias pendientes y cursar carreras reconocidas en instituciones públicas. Para enfermería, en tanto, no se fija edad máxima, mientras que formación profesional apunta a jóvenes y adultos que realicen cursos avalados por organismos educativos nacionales.
Con estos ajustes, el Ejecutivo busca reordenar el alcance del programa y focalizar los recursos, al tiempo que intenta sostener el incentivo a la continuidad educativa en distintos niveles del sistema.
