Allanamiento en la TV Pública por contratos bajo sospecha de Marcelo Grandío, el amigo de Adorni
El allanamiento marca un punto de inflexión en el caso, que expone no solo posibles irregularidades administrativas, sino también un patrón de vínculos personales que, de confirmarse, pondría en cuestión los criterios de asignación de recursos en los medios públicos.

La investigación judicial sobre presuntas irregularidades en la TV Pública sumó este viernes un capítulo de alto voltaje político. Por orden del juez federal Ariel Lijo, la Policía de Seguridad Aeroportuaria irrumpió en la emisora estatal para secuestrar documentación vinculada a contratos adjudicados a la productora del periodista Marcelo Grandío, señalado por su cercanía con el vocero presidencial Manuel Adorni.
El foco del expediente apunta a determinar si existió un esquema de beneficios cruzados entre el ámbito público y privado. La sospecha central es que, bajo la órbita de Adorni —quien tiene injerencia sobre los medios estatales—, se habrían otorgado al menos cuatro contratos en la TV Pública y otro en Radio Nacional a empresas vinculadas a Grandío, lo que podría encuadrarse en delitos como dádivas o negociaciones incompatibles con la función pública.
El caso tomó impulso tras la difusión de un viaje a Punta del Este compartido por ambos, junto a familiares del funcionario. La investigación, impulsada por el fiscal Gerardo Pollicita, intenta establecer si ese traslado en un jet privado fue financiado por empresarios ligados a contrataciones estatales, lo que abriría un conflicto directo con la Ley de Ética Pública.
Aunque Adorni sostuvo públicamente haber cubierto sus propios gastos, los elementos incorporados a la causa ponen en duda esa versión. La documentación disponible indicaría que el vuelo fue facturado a la productora de Grandío, lo que refuerza la hipótesis de un posible intercambio de favores.
A esto se suma el testimonio del piloto Agustín Issin, quien declaró ante la Justicia que tanto el viaje de ida como el de regreso fueron abonados por el periodista. Según su relato, la operación no fue aislada, sino parte de una relación comercial previa, con paquetes de vuelos contratados a través de intermediarios del sector aeronáutico.
En este contexto, la situación judicial de Grandío permanece abierta: aún no fue citado formalmente, pero no se descarta que su rol evolucione de testigo a imputado a medida que avance la investigación.
