El desempleo aumenta en el primer año de Milei: Un balance preocupante para el mercado laboral
Este aumento refleja un golpe a las expectativas laborales en un contexto económico que ya venía siendo tenso, con una creciente presión sobre los trabajadores.

La tasa de desocupación en Argentina registró un incremento preocupante durante el primer año del gobierno de Javier Milei.
Según el último informe del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), la tasa de desempleo alcanzó el 6,4% durante el cuarto trimestre de 2024, lo que marca un aumento de 0,7 puntos porcentuales en comparación con el mismo período de 2023, cuando la desocupación era del 5,7%.
Aunque el informe detalla que en términos trimestrales la desocupación descendió en 0,5 puntos porcentuales respecto al tercer trimestre de 2024, la realidad es que el aumento interanual de casi un punto es una señal de alerta. Si bien la disminución de la desocupación entre un trimestre y otro podría interpretarse como un alivio temporal, el panorama a largo plazo sigue siendo negativo, con 900.000 personas desempleadas en los principales aglomerados urbanos del país. El dato es aún más alarmante si se considera que la desocupación está afectando de manera desproporcionada a determinados grupos de la población, especialmente a las mujeres.
El desempleo afecta a los sectores más vulnerables
De acuerdo con los datos del INDEC, el desempleo afecta con mayor intensidad al segmento femenino, que presenta una tasa de desocupación del 6,9%, frente al 6,1% de los varones. Este fenómeno refleja una desigualdad estructural que persiste en el mercado laboral argentino y que, lejos de reducirse, sigue siendo una constante en el contexto económico actual. Además, el informe revela que el 72,5% de las personas desempleadas llevan menos de un año buscando trabajo, mientras que un 27,6% lleva más de 12 meses en esta situación, lo que indica una dificultad persistente para ingresar o reinsertarse en el mercado laboral.
Desajuste en el mercadolaboral: más subocupación y pobreza
Otro dato relevante es el incremento de la «presión sobre el mercado laboral», que abarca a desocupados, subocupados y ocupados que buscan otro empleo. Este indicador creció 2 puntos porcentuales en términos interanuales, alcanzando el 29,4% de la población económicamente activa. Esto refleja no solo un problema de desocupación, sino también de subocupación, donde los trabajadores no solo están desempleados, sino que aquellos que tienen trabajo no lo hacen en las condiciones adecuadas, con salarios bajos o empleo precario.
La tasa de población económicamente inactiva, que asciende al 51,2%, es otro dato alarmante. De los 29,8 millones de personas que forman parte de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), más de la mitad no está buscando empleo, lo que sugiere una desilusión generalizada con las perspectivas laborales en el país. De este grupo, solo el 0,6% está disponible para trabajar, lo que indica una falta de confianza en la recuperación del mercado laboral.
El contexto económico del gobierno de Milei: ¿Un cambio real en la política laboral?
La gestión económica de Javier Milei ha sido marcada por la implementación de medidas que apuntan a una reforma estructural en el aparato estatal y la economía. Sin embargo, el impacto de estas políticas en el empleo no ha sido el esperado por muchos trabajadores. La promesa de «revolución económica» y el impulso de una economía más competitiva no se ha traducido en una mejora significativa en las condiciones laborales para la mayoría de los argentinos. En lugar de generar nuevos empleos, el gobierno parece haber priorizado el ajuste fiscal, lo que ha afectado directamente al sector público y a la estabilidad de los trabajadores estatales.
En este contexto, la falta de políticas efectivas para reducir la desocupación y mejorar la calidad del empleo pone en evidencia una desconexión entre las medidas adoptadas por el gobierno y las necesidades reales del mercado laboral argentino. La falta de incentivos para la creación de empleos formales, junto con la persistente inflación y el estancamiento de los salarios, han generado un caldo de cultivo para el desempleo estructural.
El futuro del empleo: ¿Qué esperan los trabajadores?
A un año de la asunción de Milei, el panorama del empleo sigue siendo sombrío. Los aumentos salariales por debajo de la inflación, las escasas oportunidades de empleo formal y el creciente número de trabajadores en situación de subempleo o informalidad son solo algunos de los desafíos que el gobierno deberá enfrentar si desea revertir la situación. El mercado laboral argentino necesita medidas urgentes que no solo apunten a la flexibilización laboral, sino que promuevan la creación de empleos de calidad, la formalización del empleo y la mejora de las condiciones laborales.
Mientras tanto, la tasa de desempleo sigue creciendo, y los trabajadores continúan esperando soluciones concretas para mejorar sus condiciones. El gobierno de Milei, que prometió un cambio radical en la economía del país, parece estar atrapado en un ciclo de promesas incumplidas, y las estadísticas del desempleo son una prueba contundente de ello.
