El avance de “la casta” en Vialidad Nacional de Santa Cruz
En un giro que contradice el discurso anticasta que llevó a La Libertad Avanza (LLA) al poder, el Gobierno libertario protagoniza un nuevo escándalo en Santa Cruz con el nombramiento de Giovanni Albea como director de Vialidad Nacional en la provincia.

La designación generó fuertes críticas por nepotismo, falta de experiencia profesional y como parte de una estrategia de control político del aparato estatal por parte de funcionarios del espacio oficialista.
Albea, sin antecedentes en el sector vial ni trayectoria reconocida en la función pública vinculada a infraestructura o transporte, es hermanastro de Jairo Guzmán, titular del PAMI y figura política central de LLA en Santa Cruz.
Este vínculo familiar encendió las alarmas en los gremios del sector, que ven en esta movida un nuevo caso de favoritismo político y desmantelamiento institucional.
Una designación sin respaldo técnico
Según la información disponible en sus redes sociales, Giovanni Albea es Licenciado en Management con mención en Economía y Finanzas por la Universidad de Palermo y Técnico Universitario en Minería por la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA). Su única experiencia en la función pública reciente fue como jefe de la agencia territorial sur del Ministerio de Capital Humano, una función lejana a la gestión de rutas o infraestructura vial.
La decisión de nombrarlo como director provincial se da en un contexto crítico para Vialidad Nacional, que atraviesa una etapa de desfinanciamiento, despidos y paralización de obras. La reciente remoción de una ingeniera de carrera, designada hace menos de un mes, para darle paso a Albea alimentó las sospechas de un manejo político arbitrario y carente de criterios técnicos.
Aleñá calificó la designación como “vergonzosa” y la enmarcó en una serie de decisiones que ponen en riesgo la operatividad y el profesionalismo del organismo, particularmente en regiones como Santa Cruz, donde la infraestructura vial es clave para la conectividad y la seguridad.
El relato anticasta, en crisis
La llegada de Giovanni Albea no solo expone un nuevo caso de nepotismo dentro de La Libertad Avanza, sino que socava el relato de “casta” que el presidente Javier Milei enarboló como bandera durante su campaña. La política de reemplazos arbitrarios, despidos técnicos y designaciones con base en afinidades personales o vínculos familiares parece haberse convertido en una práctica habitual dentro del oficialismo.
La contradicción es evidente: mientras se recortan recursos, se paralizan obras y se despiden trabajadores con experiencia en nombre del ajuste, se ubican en cargos clave a personas sin formación específica ni antecedentes adecuados, solo por cercanía política. Esta dinámica debilita al Estado, desprofesionaliza la gestión pública y erosiona la confianza social en las instituciones.
El caso de Santa Cruz es, entonces, mucho más que una polémica local: es un síntoma de un modelo de gestión que reproduce lo peor de las prácticas que prometió erradicar. Y es también un recordatorio de que, bajo el lema de la libertad, la casta parece haber encontrado nuevos trajes, pero los mismos privilegios de siempre.
