Diputados del PRO se pasan a La Libertad Avanza y profundizan la fractura del macrismo
El traspaso de diputados no solo reconfigura la correlación de fuerzas en el Congreso, sino que marca el inicio de una nueva etapa en la política argentina: el corrimiento del eje de la derecha hacia el proyecto mileísta, que absorbe parte del capital político del PRO y deja a Macri ante el desafío de reconstruir un espacio que, hasta hace poco, parecía indestructible.

La ruptura del bloque del PRO en la Cámara de Diputados confirmó lo que desde hacía meses se intuía: la alianza entre el macrismo tradicional y el ala bullrichista ya no tiene retorno.
Varios legisladores nacionales decidieron abandonar las filas amarillas para integrarse al bloque de La Libertad Avanza (LLA), consolidando el realineamiento político que viene impulsando Patricia Bullrich desde su acercamiento estratégico a Javier Milei.
El detonante fue la definición de Mauricio Macri, quien días atrás ratificó su respaldo político al presidente Milei pero trazó un límite temporal al advertir que no lo acompañará en una eventual reelección en 2027. “El PRO tendrá candidato propio”, afirmó el expresidente, dejando entrever que su proyecto busca preservar la identidad partidaria frente a la expansión libertaria.
La respuesta fue inmediata. Diputados del entorno de Bullrich interpretaron la declaración como una señal de distancia definitiva y decidieron formalizar su pase al bloque oficialista. El primero en hacerlo será Damián Arabia, quien desde hace tiempo venía amagando con abandonar el macrismo. Lo seguirán Sabrina Ajmechet, Laura Rodríguez Machado, Silvana Giudici, Alejandro Bongiovanni y Patricia Vásquez, todos ellos referenciados políticamente en la actual ministra de Seguridad.
El argumento compartido entre los disidentes es que fueron “ninguneados” por Macri durante la campaña, cuando el exmandatario concentró su apoyo en su círculo más íntimo, encabezado por Fernando de Andreis. La tensión entre ambos sectores se transformó así en una ruptura orgánica: mientras el expresidente intenta mantener la marca PRO con autonomía electoral, Bullrich apuesta por consolidar su influencia dentro del oficialismo libertario, donde encuentra afinidad ideológica y respaldo político.
