11 de julio de 2026

Despedir, importar y vender con márgenes de hasta 700%: el negocio redondo de Adidas a Lumilagro

El diagnóstico del informe es contundente: el modelo actual privilegia la rentabilidad comercial por sobre el desarrollo industrial. Y advierte una paradoja difícil de sostener en el tiempo: al reducir empleo y salarios, las propias empresas debilitan el poder de compra de los consumidores que necesitan para sostener sus ventas. Un círculo que, lejos de dinamizar la economía, amenaza con profundizar su fragilidad estructural.

Lejos de la promesa oficial de que la apertura importadora generaría competencia y alivio en los precios, un informe revela una dinámica opuesta: empresas que abandonan la producción local, reducen personal y multiplican sus márgenes de ganancia vendiendo bienes traídos del exterior.

El estudio del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas, vinculado al economista Claudio Lozano, describe un giro profundo en la estrategia empresarial. En lugar de apostar a la eficiencia industrial, varias firmas optan por convertirse en importadoras puras, aprovechando un contexto de apertura comercial y tipo de cambio apreciado. El resultado: costos más bajos, menos empleo y precios finales que, en muchos casos, se disparan hasta niveles difíciles de justificar.

Uno de los ejemplos más ilustrativos es el de Lumilagro. Tras cerrar su planta en Tortuguitas y despedir a unos 170 trabajadores, la firma comenzó a importar termos desde China. Cada unidad ingresa al país por poco más de $8.000, pero se vende a unos $44.000. La reducción de costos productivos no se trasladó al consumidor, sino que engrosó los márgenes.

El patrón se repite en otras compañías. La histórica Essen redujo drásticamente su plantilla y pasó a comercializar productos importados con márgenes superiores al 600%. En el rubro deportivo, Adidas cerró su producción local y hoy vende calzado importado con sobreprecios que superan ampliamente los valores de países vecinos.

El fenómeno también alcanza al consumo masivo. Mondelez incrementó el peso de productos importados en su oferta, mientras miles de trabajadores enfrentan suspensiones. Incluso artículos cotidianos como las galletitas muestran fuertes diferencias entre su costo de ingreso y el precio en góndola.

En el sur del país, Newsan lidera el pasaje del ensamblaje a la importación directa de electrónicos, mientras que Whirlpool cerró una planta recientemente inaugurada, dejando cientos de despedidos y reemplazando producción nacional por equipos importados.

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