Deshuase del Estado: el Gobierno cierra plantas de Fabricaciones Militares y remata equipos y vehículos
Fabricaciones Militares, una de las compañías que el partido La Libertad Avanza (LLA) incluye en su lista de firmas transferibles al capital privado, inició un proceso de desactivación que ya se ha hecho sentir con el cierre de su planta de explosivos en Jáchal, San Juan. Además, se prevén medidas similares para las instalaciones en Villa María, Córdoba.

La decisión del Gobierno de reducir la operación en empresas estatales con miras a privatizarlas sigue generando repercusiones en el sector de la defensa.
Recientemente, el portal Iprofesional reveló que Fabricaciones Militares ya ha llevado a cabo una subasta de vehículos, contenedores y otros equipos, en el marco de un acuerdo con el Banco Ciudad. Este desguace programado incluye la venta de insumos y materiales con un valor base que supera los 605 millones de pesos. La subasta es parte de un convenio que permite a la empresa, dedicada a brindar soluciones integrales en defensa y seguridad, deshacerse de bienes que ya no son necesarios.
El cierre definitivo de la planta en Jáchal ha dejado en incertidumbre a los 1.200 trabajadores que aún permanecen en las instalaciones de Río Tercero (Córdoba), Azul (Buenos Aires) y Fray Luis Beltrán (Santa Fe). En particular, los empleados de Villa María, donde la producción de pólvora ha disminuido significativamente en los últimos meses, están preocupados. Esta planta cuenta con más de 280 operarios que temen por su futuro laboral.
Desde la representación de ATE en Villa María, se manifestó preocupación por el impacto de estas subastas: «No se están subastando solo bienes y tierras con un valor económico, se están perdiendo recursos fundamentales para el desarrollo de la defensa y las políticas públicas». Los representantes sindicales subrayaron que están en riesgo no solo los activos, sino también la capacidad productiva de la planta, que abarca desde líneas de producción completas hasta vehículos y maquinaria.
En la actualidad, la planta de Fabricaciones Militares en Azul, conocida como Fanazul, permanece inactiva desde mayo de 2024, con alrededor de 85 empleados sin trabajo. Este contexto de desactivación y subastas ha suscitado el interés de empresas de la alianza OTAN, que ven en Fabricaciones Militares una oportunidad por su capacidad de producción de municiones y explosivos a gran escala. Recientemente, dos compañías, CGS Defence de República Checa y Hispania Group de España, enviaron delegaciones para explorar condiciones de posible colaboración, respaldadas por la diplomacia estadounidense en un contexto de estrecha relación con el gobierno de Javier Milei.
La situación en Fabricaciones Militares plantea un dilema significativo entre la privatización y el mantenimiento de una infraestructura crítica para la defensa nacional. Con el cierre de Jáchal y la incertidumbre en Villa María, el futuro de la producción militar en Argentina se encuentra en un momento crucial.
