12 de mayo de 2026

Desguace de Arsat: preparan el terreno para el desembarco de Elon Musk

Los trabajadores de la empresa estatal de telecomunicaciones Arsat denunciaron que casi el 15% del personal altamente calificado ha decidido renunciar a sus puestos debido a la falta de cumplimiento de la deuda paritaria desde diciembre de 2023.

Mientras tanto, la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología del Gobierno nacional hizo una invitación pública a Elon Musk para que establezca una empresa en Argentina que competirá directamente con Arsat.

A través de su cuenta oficial en X, la secretaria Micaela Sánchez Malcolm expresó: “Elon Musk, puedes contar con Argentina para avanzar con los proyectos de SpaceX. Nuestro país ahora está abierto al mundo y nuestra visión es construir, basándonos en las ideas de libertad, un futuro enfocado en la innovación tecnológica al servicio del bienestar de la humanidad.”

Además, enfatizaron que Argentina cuenta con las ubicaciones necesarias, recursos humanos calificados y una visión estratégica para participar en el desarrollo de proyectos espaciales a gran escala.

Sin embargo, este movimiento contradice el discurso oficial que sostiene que las empresas públicas son un gasto para el Estado, dado que Arsat es una compañía superavitaria que genera ganancias mediante la venta y exportación de sus servicios.

La invitación a una firma privada para competir con Arsat carece de lógica en el contexto del discurso gubernamental. Este hecho se agrava por el anuncio de privatización que realizó Mariano Greco, presidente de Arsat, y la falta de nuevos proyectos desde la asunción de Javier Milei.

A su vez, una buena parte del personal calificado de Argentina se encuentra en conflicto judicial con Arsat por la deuda paritaria pendiente desde diciembre. Los trabajadores explicaron que el conflicto comenzó cuando la gestión saliente no firmó el acuerdo paritario del último trimestre de 2023, lo que llevó a la empresa a no aplicar los aumentos correspondientes. Actualmente, los empleados llevan diez meses sin resolución.

A pesar de la situación, en septiembre no recibieron el aumento del 2% que se aplicó a otros trabajadores del Estado. “No solo no cobramos la deuda paritaria, sino que ahora nuestros sueldos están congelados. Esto comenzó en septiembre y, según sabemos, continuará en octubre y los meses siguientes”, afirmaron los trabajadores, quienes señalaron que esto representa una caída real de los salarios del 50% desde diciembre, afectando a más de 600 familias.

Los trabajadores exigen recuperar su libertad paritaria, argumentando que los ingresos de la empresa provienen de las ganancias generadas por la exportación y comercialización de servicios. Argentina es uno de los pocos países del mundo que fabrica y opera sus propios satélites, y Arsat juega un papel crucial en conectar áreas remotas y rurales, donde los grandes operadores no llegan por motivos económicos.

No obstante, la falta de inversión en salarios no es el único problema. Desde diciembre no ha habido nuevos proyectos ni inversiones en las diversas unidades de negocio de Arsat. La empresa también ha mantenido abiertos retiros voluntarios, lo que ha contribuido a la pérdida constante de talento humano.

La invitación al empresario Elon Musk ha sido recibida con preocupación, ya que Arsat es clave para garantizar la soberanía en telecomunicaciones en Argentina. El Gobierno de Milei ha anunciado planes para privatizar el 49% de la empresa, buscando atraer capital privado y reordenar los activos, según declaraciones de Greco en encuentros internacionales de telecomunicaciones.

La situación actual plantea serios interrogantes sobre el futuro de Arsat y su rol en el panorama tecnológico y de telecomunicaciones del país.

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