13 de mayo de 2026

Pymes en crisis: advierten que miles de empresas podrían desaparecer y exigen una ley de emergencia

Desde la organización Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC) advirtieron que cerca de 30.000 pequeñas y medianas empresas podrían cerrar en el corto y mediano plazo si no se implementan medidas urgentes de asistencia. Frente a este escenario, reclamaron al Congreso el tratamiento inmediato de una ley de emergencia Pyme.

La profundización de la recesión económica y la caída del consumo encendieron una nueva alarma en el entramado productivo nacional.

El pedido surge en medio de un contexto económico marcado por retracción de ventas, aumento de costos y dificultades crecientes para sostener la actividad. Según señalaron desde la entidad, las pequeñas empresas enfrentan una combinación crítica: menos consumo, presión impositiva y caída de la rentabilidad, factores que ponen en riesgo la continuidad de miles de emprendimientos productivos en todo el país.

El secretario de ENAC, Xavier De Escalada, sostuvo que las pymes vienen soportando gran parte de la carga tributaria nacional mientras la economía real se desacelera. En ese sentido, advirtió que la baja en la recaudación impositiva refleja directamente la contracción del consumo y el achicamiento de la actividad económica. “El país se está frenando y cada vez más empresas tienen problemas para sobrevivir”, resumió.

El proyecto de emergencia actualmente se encuentra en la Comisión Pyme de la Cámara de Diputados y busca generar herramientas de alivio financiero y fiscal para evitar una ola de cierres. Sin embargo, desde la entidad empresaria cuestionan la lentitud política para abordar una problemática que consideran urgente. “Necesitamos que se trate cuanto antes para que la emergencia funcione como un paliativo y no tengamos que seguir contando empresas que bajan sus persianas”, remarcaron.

Uno de los puntos más críticos expuestos por el relevamiento realizado por ENAC sobre 300 empresas de 22 provincias es el derrumbe de las ventas. De acuerdo con el informe, muchos sectores registran caídas severas de facturación mientras los costos operativos aumentan muy por encima de los precios que el mercado está dispuesto a pagar.

La falta de consumo impide trasladar esos incrementos a los valores finales, provocando un fuerte deterioro de la rentabilidad.

A este escenario se suma otro problema estructural: el quiebre de la cadena de pagos. Las empresas denuncian demoras en los cobros, aumento de la morosidad y dificultades financieras crecientes, una situación que impacta especialmente en las pymes, que cuentan con menor espalda económica para sostener períodos prolongados de crisis.

El reclamo también dejó al descubierto la tensión entre el discurso político de respaldo a la producción y las respuestas concretas frente al deterioro del sector. Desde ENAC apuntaron especialmente a los bloques legislativos provinciales y reclamaron apoyo para avanzar con la aprobación de la ley. Consideran que, sin medidas inmediatas, la pérdida de empresas derivará inevitablemente en más desempleo y mayor debilitamiento del aparato productivo nacional.

La advertencia de las pymes refleja además un fenómeno más amplio: la economía muestra señales de desaceleración inflacionaria, pero esa estabilización convive con una fuerte contracción del mercado interno. En ese contexto, miles de pequeños empresarios aseguran que el principal problema ya no es solamente el aumento de costos, sino la ausencia de clientes y la caída del poder de compra de la población.

Mientras el debate político continúa, el sector pyme insiste en que el tiempo para actuar es cada vez más corto. Para muchos empresarios, el riesgo ya no es una crisis futura, sino la posibilidad concreta de que miles de comercios e industrias desaparezcan en los próximos meses.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *