21 de octubre de 2026

Un informe ligado al PRO advirtió una fuerte caída del ingreso real de las familias desde 2023

El relevamiento refleja que el ajuste, combinado con la desaceleración de ingresos y el aumento de tarifas, continúa erosionando el consumo y la estabilidad financiera de amplios sectores sociales.

Un informe elaborado por la Fundación Pensar, el centro de estudios vinculado al PRO, encendió señales de alerta sobre el deterioro económico de los hogares argentinos. Según el relevamiento, el ingreso disponible de las familias cayó 5,4% en comparación con los niveles de 2023 y acumuló en febrero su retroceso mensual más pronunciado desde marzo del año pasado.

El estudio sostuvo que la pérdida de poder adquisitivo comenzó a profundizarse desde septiembre de 2025 y golpeó principalmente a los sectores de menores recursos. Mientras los hogares de ingresos altos registraron una merma del 1,4% desde el inicio de la gestión de Javier Milei, en los estratos más bajos la caída alcanzó el 5,8%, evidenciando un impacto desigual del ajuste económico.

La situación se agravó por el incremento sostenido de los gastos fijos. Según la Fundación Pensar, en febrero las erogaciones vinculadas a impuestos, tarifas y servicios absorbieron cerca del 24% de los ingresos familiares, ocho puntos porcentuales más que a finales de 2023. El aumento de costos esenciales redujo el margen de consumo y profundizó la presión sobre la economía cotidiana.

El informe detalló que la canasta de ingresos reales retrocedió 0,8% durante el último mes relevado, mientras que los gastos fijos avanzaron 3,5%. Entre los rubros que más impactaron se destacaron las tarifas de electricidad y gas, con una suba del 8,9%, y las expensas, que aumentaron 4,5%.

En paralelo, los ingresos laborales también mostraron señales de deterioro. Los salarios registrados cayeron 1,1% en febrero, mientras que los empleados públicos acumularon una pérdida real del 18,3% desde diciembre de 2023. En el sector privado formal, el trabajo estimó que cada empleado resignó en términos reales el equivalente a $2,3 millones desde el inicio de la actual administración.

Los jubilados figuran entre los sectores más afectados. De acuerdo con el análisis, las jubilaciones perdieron un 24% de su capacidad de compra en relación con diciembre de 2023. A esto se suma el deterioro del salario mínimo vital y móvil, que cayó 39% y se ubicó en el nivel más bajo de los últimos veinte años.

Más allá de las variables económicas, el documento vinculó este escenario con un creciente malestar social. Una encuesta de Casa Tres incluida en el reporte señaló que el 56% de los argentinos considera que sus ingresos ya no alcanzan para cubrir sus necesidades básicas. Además, el 42% reconoció haber acumulado atrasos o directamente no poder afrontar pagos de tarjetas de crédito por dificultades económicas.

El informe resulta significativo no sólo por los números que expone, sino también porque proviene de una fundación históricamente cercana al PRO, uno de los espacios políticos que respaldó buena parte del rumbo económico actual.

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