24 de mayo de 2026

Cristina Kirchner revalida el poder del peronismo tras felicitar a Insfrán y Monteverde por sus victorias electorales

En una jornada clave para el peronismo, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner irrumpió en el debate público para felicitar al gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, y al dirigente rosarino Juan Monteverde por los resultados de las elecciones de este domingo.

Sus mensajes reflejan la intención de capitalizar políticamente triunfos que refuerzan la vigencia territorial del peronismo en dos distritos estratégicos: Formosa y Rosario.

Cristina celebró el aplastante triunfo de Insfrán en su provincia, donde el Partido Justicialista alcanzó el 67,48% de los votos con algo más del 56% de las actas escrutadas, garantizando el control de la Cámara de Diputados y, en consecuencia, el dominio sobre el proceso de reforma constitucional que se avecina.

Este resultado no solo ratifica la supremacía de Insfrán, que gobierna desde 1995, sino que también expone el carácter casi hegemónico de su liderazgo. La exmandataria subrayó la fortaleza del peronismo formoseño y envió “un abrazo grande a todos los formoseños y formoseñas”, en un claro gesto de respaldo a un aliado histórico.

Por otra parte, Cristina también destacó la victoria de Monteverde en Rosario, donde el frente Más para Santa Fe obtuvo el 30,6% de los votos, relegando al libertario Juan Pedro Aleart al segundo puesto con 29%, y dejando a Carolina Labayru (Unidos para Cambiar Santa Fe) en tercer lugar con el 25,7%. La expresidenta remarcó el mérito de “los compañeros y compañeras del peronismo santafesino” por haber logrado revertir un escenario históricamente adverso, tras más de medio siglo sin un triunfo peronista en la ciudad.

Estas felicitaciones trascienden el mero gesto protocolar: apuntan a fortalecer la narrativa de un peronismo resiliente, con capacidad de disputar poder real en contextos políticos adversos. El resultado en Formosa consolida un modelo de liderazgo que se apoya en la maquinaria territorial y la construcción de lealtades, mientras que el triunfo en Rosario abre la puerta a reposicionar al peronismo santafesino en un distrito clave del centro del país.

El mensaje de Cristina también contiene un guiño estratégico: el reconocimiento a dirigentes que, desde lugares muy distintos, comparten el sello peronista y se erigen como piezas relevantes para proyectar poder territorial de cara al futuro. Así, mientras Insfrán blinda su control de la provincia y la reforma constitucional, Monteverde se convierte en una figura emergente capaz de revitalizar al PJ en un territorio históricamente difícil.

En definitiva, la expresidenta parece buscar con estas felicitaciones rearmar simbólicamente el mapa peronista, en un momento donde el espacio intenta reconstruirse y proyectar liderazgos luego de duras derrotas nacionales. Los resultados en Formosa y Rosario, en ese sentido, le permiten enviar el mensaje de que el peronismo, aunque golpeado, mantiene todavía resortes de poder capaces de sostener su histórica influencia.

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