Crisis en la industria siderúrgica: Acerbrag paraliza su planta y amenaza con despedir a 500 empleados
La medida responde, en parte, a los aranceles impuestos por Donald Trump al acero, que han generado un impacto negativo en las siderúrgicas argentinas.

La crisis que azota a la industria siderúrgica argentina se profundiza con la paralización de la planta de Acerbrag, ubicada en Bragado, provincia de Buenos Aires. La empresa, parte del grupo brasileño Votorantim, ha detenido sus operaciones este lunes, afectando a más de 500 trabajadores, y advirtió que podría proceder con despidos masivos si la situación no mejora.
Acerbrag, la tercera productora de aceros largos y la segunda de hierro redondo en el país, atraviesa una de sus peores crisis en décadas. Los volúmenes de demanda se encuentran entre los más bajos de los últimos 20 años, lo que ha obligado a la empresa a cesar sus operaciones hasta el 10 de marzo, fecha en la que esperan poder reanudar la producción. Esta es la segunda vez que la firma tiene que tomar esta medida desde la llegada de Javier Milei a la presidencia.
El impacto de los aranceles del 25% al acero, establecidos por el presidente de EE.UU., Donald Trump, ha sido devastador para la industria metalúrgica argentina. A esto se suma el parate en la obra pública y la fuerte competencia de productos importados, especialmente de China, lo que ha dejado a las siderúrgicas con niveles de producción significativamente bajos.
El intendente de Bragado, Sergio Barenghi, expresó su preocupación por la crisis que enfrenta Acerbrag y su impacto en la comunidad local. En declaraciones a Bragado TV, Barenghi destacó que la situación es un reflejo del «modelo de importaciones irrestrictas» y de la falta de competitividad de la industria nacional. «La parálisis de la obra pública y la casi total detención de la construcción en el país están afectando gravemente la demanda de acero, que es crucial para el sector», señaló.
Acerbrag no es la única empresa afectada por esta situación. Recientemente, Acindar también anunció la suspensión de casi mil trabajadores, lo que ha generado un clima de incertidumbre en toda la industria. Los trabajadores de Acerbrag temen que la parálisis se traduzca en despidos masivos, como ocurrió en agosto del año pasado cuando la empresa ya había tenido que reducir su personal.
La crisis en la industria siderúrgica está poniendo en evidencia las dificultades del modelo económico de Javier Milei, quien hasta el momento ha evitado cuestionar los aranceles de Trump, lo que ha generado malestar en diversos sectores productivos del país.
Con la obra pública paralizada y la industria nacional cada vez menos competitiva, el futuro de empresas clave como Acerbrag se muestra incierto, lo que agrava aún más la crisis laboral y económica que atraviesa Argentina.
