Crisis en Granja Tres Arroyos: en medio de piñas e insultos, rebaja salarial aprobada por el sindicato
En un clima de tensión extrema, los trabajadores de la planta de Granja Tres Arroyos en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, aceptaron una reducción salarial para lograr la reincorporación de empleados despedidos y la reactivación de la producción, suspendida por tiempo indeterminado.

La decisión se tomó en una asamblea marcada por insultos, reproches y hasta agresiones físicas. La postura de aceptar las condiciones impuestas por la empresa dividió a los trabajadores, lo que podría derivar en nuevos conflictos.
Los principales cuestionamientos se dirigieron contra el secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA), Miguel Ángel Klenner, y el abogado del gremio, Darío Garín, quienes fueron agredidos durante la reunión. Klenner incluso debió retirarse escoltado por la policía provincial.
El acuerdo aprobado elimina un plus salarial del 9% e implica una reducción del pago por presentismo del 12% al 10%. Aunque se mantiene la posibilidad de reclamos judiciales ante despidos o salarios atrasados, muchos trabajadores consideran que la medida es insuficiente y que el sindicato cedió ante las presiones empresariales.
El conflicto estalló cuando Granja Tres Arroyos suspendió la faena y anunció 80 despidos, lo que desató masivas protestas en Concepción del Uruguay, con una movilización de casi 6.000 personas. La crisis de la firma avícola, la más grande del país, se agravó tras la restricción de exportaciones a China impuesta por el gobierno de Javier Milei.
A pesar de su facturación anual de 1,3 millones de dólares y su capacidad de faena de 700.000 animales por día, la empresa justifica los ajustes salariales alegando problemas financieros desde diciembre de 2023. La incertidumbre persiste entre los trabajadores, que temen nuevos recortes y medidas drásticas en el futuro.
