3 de julio de 2026

Crisis de la yerba mate: desregulación, derrumbe de precios y migración de tareferos a Brasil

La producción de la yerba mate, un pilar de la identidad y el consumo diario argentino, se sostiene ahora sobre el eslabón más vulnerable de la cadena, que denuncia la explotación y advierte que las condiciones actuales hacen inviable el inicio de la zafra.

La desregulación del mercado yerbatero en Misiones ha desatado una crisis sin precedentes, marcada por el derrumbe del precio de la hoja verde, el avance del control de los grandes grupos industriales y un doloroso proceso de desarraigo que está forzando a tareferos y pequeños productores a migrar hacia Brasil.

El desmantelamiento del Instituto Nacional de la Yerba Mate, una entidad creada en 2002 para ordenar el mercado y garantizar precios justos, ha alterado por completo el esquema productivo. Un reciente decreto prohibió al organismo cualquier intervención en la fijación de precios, lo que, de hecho, entregó el control del mercado a los grandes jugadores industriales.

Como resultado de este nuevo marco y la apertura importadora, los industriales pagan alrededor de 200 pesos por kilo de hoja verde, un valor que se encuentra dramáticamente lejos de los 750 pesos que, según los trabajadores, son necesarios para asegurar la rentabilidad mínima y salarios dignos.

Ana Cubilla, secretaria general del Sindicato Único de Obreros Rurales, fue enfática al anunciar que “con estos valores no puede comenzar la zafra” y calificó la desprotección como absoluta. El dirigente sindical comparó la situación con un “Guernica para los trabajadores de la yerba mate”, al señalar que la desarticulación estatal y la falta de apoyo social y alimentario están provocando el regreso de las infancias a los yerbales, reviviendo la problemática del trabajo infantil.

La crisis se agrava por la alta concentración del mercado industrial, donde apenas diez empresas explican el 75% de la producción y solo tres (Las Marías, Liebig y Santa Ana) concentran el 47% del total. Paralelamente, la importación de yerba mate se ha disparado un 276% durante el primer semestre de 2025, siendo Las Marías y La Cachuera responsables del 70% de esas compras externas. Frente a este panorama de desprotección y precios insostenibles, productores y trabajadores amenazan con frenar la zafra.

El desarraigo es una de las consecuencias más visibles y dolorosas. La secretaría Cubilla describió cómo las familias se ven obligadas a migrar: ya no solo se mueven dentro del país buscando trabajo, sino que la migración se dirige hacia Brasil.

En espacios comunitarios como Andrecito y Wanda, el fenómeno se observa con crudeza, donde, según la dirigenta, el 80% de los padres han migrado al país vecino, en un contexto de “deshumanización” y total falta de asistencia estatal que obliga a reescribir un destino en otras latitudes.

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