19 de junio de 2026

Con consumo moderado: radiografía de un fin de semana largo con más de un millón de turistas

El balance deja una señal clara: el turismo sigue siendo motor, pero se transforma. El desafío para el sector será capitalizar esta nueva lógica de consumo, sostener la demanda sin depender exclusivamente de los fines de semana largos, y pensar políticas públicas que estimulen tanto la recuperación económica como el acceso igualitario al derecho al descanso y al viaje.

El reciente fin de semana largo por el Día del Trabajador dejó un saldo positivo para el sector turístico argentino, con más de 1,1 millones de turistas movilizados y un impacto económico superior a los $256.000 millones, según datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

Sin embargo, más allá de las cifras, el comportamiento de los viajeros dejó en evidencia cambios significativos en los hábitos de consumo y elección de destinos, marcados por la coyuntura económica.

Con una estadía promedio de 2,7 días y un gasto diario estimado en $82.100 por persona, el perfil del turista durante este feriado se ajustó a una lógica de viajes más breves, gastos más medidos y una fuerte apuesta al turismo de cercanía. CAME lo sintetiza así: “Aunque el movimiento fue moderado, las escapadas a destinos con actividades gratuitas o promociones tuvieron mejor desempeño”.

Este comportamiento responde a un contexto inflacionario que tensiona los bolsillos de la clase media, tradicional motor del turismo interno. Aun así, la comparación interanual arroja un crecimiento notable: un 26% más de turistas y un 42,6% más de gasto en relación con el mismo feriado de 2023. Frente a 2018 —último año con un feriado de igual extensión—, el número de viajeros creció un 15,9% y el gasto total un 24,4%, aunque con una baja del 10% en la duración promedio de las estadías.

Este escenario revela una paradoja: más turistas, más ingresos, pero menos tiempo y gasto por viaje. En parte, esto se explica por decisiones laborales individuales —muchos trabajaron el viernes— y por una demanda que privilegia lo accesible, lo próximo y lo funcional. El modelo de turismo de alto consumo, ligado a estadías largas o destinos premium, parece estar cediendo terreno a una lógica más austera, pero no menos activa.

El transporte aéreo también mostró un comportamiento alentador: Aerolíneas Argentinas transportó cerca de 160.000 pasajeros, con una ocupación superior al 80% en vuelos de cabotaje. Los destinos más elegidos reflejan una combinación entre naturaleza, atractivo cultural y buena conectividad: Mendoza, Córdoba, Bariloche, Iguazú, Neuquén, Salta, Ushuaia y El Calafate.

Con este feriado, ya son más de 6,6 millones los turistas que se movilizaron en lo que va de 2025, generando un gasto acumulado superior a $1,7 billones. A pesar de las dificultades económicas, el turismo sigue mostrando su resiliencia como sector estratégico, no solo por su impacto directo en el empleo y las economías regionales, sino por su capacidad de adaptación.

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