Comodoro Py: la Justicia pide reforzar la seguridad ante la marcha por Cristina
La escena política argentina se concentra nuevamente en los tribunales de Comodoro Py. A pocos días de que la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner deba presentarse para cumplir con una notificación judicial tras la ratificación de su condena en la causa Vialidad, el Tribunal Oral Federal N.º 2 solicitó formalmente a los ministerios de Seguridad de la Nación y de la Ciudad de Buenos Aires que refuercen la seguridad en el edificio judicial y sus alrededores, ante la expectativa de una movilización masiva impulsada por el peronismo bajo la consigna “Argentina por Cristina”.

El pedido de seguridad explícito incluye tanto el exterior como el interior del edificio, y menciona de forma puntual el piso sexto, donde funciona el tribunal, advirtiendo además sobre «detenciones a producirse» en el marco de la misma causa durante el martes y el miércoles. Esta precisión no solo revela un contexto de alta sensibilidad política, sino que también anticipa una jornada de fuerte tensión institucional.
Mientras tanto, el mismo tribunal deberá resolver entre este martes y el miércoles dos pedidos presentados por la defensa de la exmandataria: el otorgamiento de prisión domiciliaria y la eximición de concurrir físicamente al juzgado, con la posibilidad de cumplir el trámite por medios electrónicos. Aunque los fiscales podrían oponerse a estas solicitudes, la decisión final recae sobre el TOF, que —según fuentes judiciales— podría inclinarse a favor de conceder ambos beneficios. De concretarse, la movilización podría perder su sentido operativo y transformarse en una manifestación simbólica o, incluso, ser desactivada.
El trasfondo político y judicial de esta situación es indiscutible. La marcha convocada por el Partido Justicialista y sectores aliados busca respaldar a Cristina Kirchner y denunciar lo que consideran una persecución política amparada en el aparato judicial. En respuesta, el Tribunal se anticipa con medidas de contención que, lejos de calmar los ánimos, reafirman el clima de confrontación entre poderes.
La simultaneidad entre la presión de la calle y las decisiones del tribunal abre múltiples escenarios. Si Cristina debe asistir en persona, la movilización tomará un carácter de vigilia, acompañamiento y protesta. Si, en cambio, se concede la prisión domiciliaria o se la exime de comparecer, el mensaje judicial podría interpretarse como una maniobra para desactivar el poder de la calle sin ceder en el fondo de la causa.
En cualquier caso, el punto de quiebre no es solo judicial: se juega una disputa por el relato público, donde el kirchnerismo busca reposicionar a su líder como víctima de un sistema judicial parcial, y el Poder Judicial responde con gestos de institucionalidad que no eluden el costo político.
Así, la convocatoria del PJ, la eventual concurrencia de Cristina Kirchner y las decisiones del TOF confluyen en un miércoles que puede marcar un nuevo hito en la relación entre justicia, política y movilización popular en Argentina. Las calles de Retiro y los pasillos de Comodoro Py serán el escenario visible de una trama más profunda: la batalla por la legitimidad en tiempos de judicialización de la política.
