Colombia aprueba en último debate la histórica reforma laboral en el Congreso
En una jornada decisiva, la plenaria del Senado de la República de Colombia aprobó en último debate la tan esperada reforma laboral, logrando consolidar el respaldo de la mayoría con una votación de 57 votos a favor y 31 en contra. Este importante avance representa un cambio profundo en las leyes laborales del país y fue celebrado por el Gobierno Nacional como un logro sin precedentes en la historia reciente.

El ministro del Interior, Armando Benedetti, expresó su satisfacción por la aprobación, calificándola como un legado inédito para Colombia. “Lo que ha sucedido hoy con la reforma laboral es un legado inédito, como nunca antes había pasado en la historia del país. Hoy los sindicalistas, la clase trabajadora, la clase obrera, todos los que trabajan van a tener un empleo digno y decente, y es gracias a este gobierno. Lo que ha pasado hoy no había pasado en 100 años de historia laboral”, afirmó Benedetti.
Entre los aspectos más polémicos de la iniciativa se encuentra la aprobación del pago de horas nocturnas a partir de las 7:00 de la noche, medida que beneficiará a empresas de todos los tamaños, desde microempresas hasta grandes corporativos. Sin embargo, el proyecto no incluyó el blindaje a las microempresas, una propuesta de algunos ponentes y congresistas de oposición, que buscaba protegerlas temporalmente de estas obligaciones hasta que se implementaran leyes de alivios tributarios, generando críticas por parte de algunos sectores.
El senador conservador Marcos Daniel Pineda manifestó su preocupación por el impacto que estas medidas podrían tener en la economía popular y en los pequeños comerciantes, señalando que “el Gobierno Nacional le ha dado la espalda a los microempresarios, a la economía popular, al tendero de barrio, a ese emprendedor que se levanta todos los días para tratar de ser autosostenible”.
Por otra parte, la reforma también contempla la gradualidad en el pago de dominicales y festivos, estableciendo que en 2025 se pagará al 80%, en 2026 al 90%, y en 2027 al 100%. El senador Carlos Meisel criticó duramente esta medida, advirtiendo que podría perjudicar a las micro y pequeñas empresas y generando un posible aumento en el desempleo y el cierre de negocios, al señalar que “los congresistas deben asumir la responsabilidad por el daño que le están haciendo a estas empresas”.
Uno de los avances más destacados es la aprobación del artículo que reconoce el pago de dominicales y festivos al 100%, fortaleciendo los derechos laborales. Además, en el último debate se aprobó la incorporación del contrato de aprendizaje para estudiantes del SENA, que, según el ministro Benedetti, permitirá a estos jóvenes acceder a beneficios laborales como prestaciones, ARL, salud, pensiones y vacaciones, favoreciendo su inserción en el mercado laboral.
También se autorizó una política de formalización dirigida a las madres comunitarias del ICBF, buscando mejorar sus condiciones laborales y sociales.
No obstante, la reforma dejó fuera la propuesta que permitía jornadas laborales de hasta cuatro días a la semana mediante acuerdos entre empleadores y trabajadores, y rechazó la creación del trabajo parcial y el pago por horas, tal como lo había solicitado el presidente Gustavo Petro. Además, se hundió la iniciativa de establecer una figura de estabilidad laboral reforzada para proteger a trabajadores con discapacidad.
Este conjunto de cambios y decisiones marcará un antes y un después en el mercado laboral colombiano, generando expectativas y debates sobre su impacto en la economía y las condiciones de los trabajadores en los próximos años.
