Cierra Marechiare, la histórica fábrica de conservas en Mar del Plata
Este fenómeno de cierre y reconversión no es exclusivo de Mar del Plata. En la provincia de Río Negro, la planta Río Salado también cerró sus puertas, dejando a 90 trabajadores en la incertidumbre. La situación fue abordada en una audiencia laboral, donde se exigió a la empresa cumplir con sus obligaciones, incluyendo la baja en AFIP, lo que ha impedido a los empleados acceder al seguro de desempleo y a las indemnizaciones correspondientes.

La emblemática conservera Marechiare, una de las fábricas de pescado enlatado más reconocidas de Mar del Plata, anunció el cierre definitivo de su planta en la ciudad, poniendo fin a más de cinco décadas de historia en el sector.
La decisión fue motivada por la profunda crisis que atraviesa la industria conservera nacional, afectada por la competencia de productos importados, la caída del consumo interno y los elevados costos de producción.
La firma, que en su apogeo empleaba a numerosos trabajadores y contribuía significativamente a la economía local, explicó que la estructura actual hace insostenible continuar operando. Federico Angeleri, director del grupo, manifestó que producir una lata de caballa de 180 gramos cuesta aproximadamente $1800 más IVA, mientras que su precio de venta no supera los $1400. A esto se suma que el mismo producto se importa a menos de un dólar, situación que hace inviable la producción nacional bajo las condiciones actuales. “La ecuación es inviable”, afirmó Angeleri, quien además criticó el marco laboral, considerado por la empresa como anticuado y poco favorable para la competitividad.
El cierre de Marechiare se suma a la desaparición de las 35 conserveras que alguna vez funcionaron en Mar del Plata, dejando en la calle a un gran número de empleados y evidenciando la difícil situación del sector. Actualmente, solo sobreviven cinco fábricas en la ciudad, en un proceso de paulatino desplazamiento de la producción nacional por los beneficios impositivos y la apertura comercial que favorecen la importación de productos terminados. Ejemplo de ello es el atún, que en el pasado se pescaba y enlataba localmente, y que hoy en día llega desde Ecuador o Tailandia envasado en el extranjero.
Por su parte, la empresa anunció que dejará de producir en Argentina y se enfocará en la importación de productos terminados, ya sea bajo su propia marca o mediante alianzas con fabricantes extranjeros, en busca de mantener su presencia en el mercado.
