20 de mayo de 2026

Chile: defensora mapuche Julia Chuñil lleva un mes desaparecida

La última vez que fue vista, Julia caminaba acompañada de su perro ‘Cholito’, un compañero fiel de sus recorridos habituales por el sector de Huichaco, un área rural y poco habitada.

La desaparición de Julia Chuñil Catricura, una defensora ambiental mapuche de 72 años, sigue siendo un misterio sin resolver, mientras la familia y las autoridades intensifican la búsqueda de la mujer que fue vista por última vez el 8 de noviembre en la comuna de Máfil, en la región de Los Ríos.

El día 10 de noviembre, tras no recibir noticias de ella, su familia interpuso una denuncia por presunta desgracia ante las autoridades. Desde entonces, la búsqueda se ha intensificado, con la participación de Carabineros, Bomberos y el Departamento de Operaciones Subacuáticas de la Policía de Investigaciones (PDI), quienes están realizando una búsqueda meticulosa en áreas de difícil acceso.

El Ministerio Público, que ordenó ampliar los esfuerzos de búsqueda, sigue de cerca el caso, mientras la comunidad mapuche de Putreguel, de la cual Julia formaba parte activa, se mantiene expectante.

Una vida dedicada a la defensa del territorio

Desde 2014, Julia Chuñil fue una de las principales representantes legales de la comunidad mapuche de Putreguel, un territorio ubicado en una región montañosa y de escasa población. Junto a otras dos comunidades cercanas, Julia y su familia han luchado por mantener vivas las tradiciones ancestrales mapuches, a la vez que impulsaban iniciativas de autosustento, como la agricultura familiar y la conservación del medio ambiente. Su compromiso con la tierra y el bosque nativo, que rodea el predio de su familia, es bien conocido en la región.

El terreno de Julia, que colinda con un extenso bosque nativo de 900 hectáreas, ha sido el centro de varios conflictos. La mujer, junto a su comunidad, destinaba la mayor parte de su propiedad a la conservación de la naturaleza, mientras que solo una pequeña porción de tierra era utilizada para la ganadería.

Sin embargo, desde 2018, Julia comenzó a recibir amenazas de empresarios locales interesados en la tala de árboles para la venta de leña, lo que generó presiones para que vendiera su tierra. La familia y la comunidad aseguran que Julia siempre se negó a ceder ante estas solicitudes. Según su nieta, Lyssete Sánchez, Julia había advertido en varias ocasiones sobre los intentos de despojarla de su territorio, señalando que su rol como presidenta de la comunidad mapuche la convertía en blanco de estos intereses.

Amenazas y pistas inquietantes

A medida que pasaban los días sin noticias de Julia, las sospechas de su familia comenzaron a aumentar. Según su hija, Jeannette Troncoso, el 10 de noviembre se encontraron huellas de vehículos cerca del refugio donde Julia fue vista por última vez, lo que llevó a la familia a sospechar que la desaparición de la mujer podría haber sido facilitada por la intervención de terceros.

“Una vecina nos comentó que el día sábado vio vehículos estacionados en la zona, lo que nos da la sospecha de que alguien estuvo involucrado en su desaparición”, señaló Troncoso en una entrevista con Radio Biobío.

Un contexto internacional de protección para los defensores ambientales

El caso de Julia Chuñil ha generado eco no solo a nivel nacional, sino también internacional. Organizaciones ambientales y defensoras de los derechos humanos han apelado al Acuerdo de Escazú, un tratado internacional que busca proteger a los defensores ambientales en América Latina y el Caribe. Chile, como firmante de este acuerdo, tiene el compromiso de garantizar la seguridad de quienes luchan por la protección del medio ambiente. En este contexto, se ha creado una mesa de seguimiento para el caso, que incluye a representantes del Ministerio de Justicia, el Ministerio de Medio Ambiente, el Instituto Nacional de Derechos Humanos, así como un equipo jurídico de la Delegación Presidencial Regional de Los Ríos.

“Es crucial que este caso se resuelva, no solo por Julia, sino por todos los defensores ambientales que arriesgan su vida al proteger los recursos naturales y la biodiversidad del país”, comentó un portavoz de la organización ambiental Greenpeace Chile.

La esperanza de la familia

A casi un mes de su desaparición, la familia de Julia Chuñil sigue esperando respuestas. Aunque las autoridades han intensificado las labores de búsqueda, no han encontrado rastros de la mujer. En el mismo sentido, los testimonios de los vecinos y las pistas encontradas durante la investigación aumentan las dudas sobre las circunstancias de su desaparición.

En este contexto, la familia de Julia exige justicia y una investigación exhaustiva para dar con el paradero de la mujer y esclarecer los posibles motivos detrás de su desaparición. Mientras tanto, la comunidad mapuche de Putreguel sigue luchando por la preservación de su territorio, enfrentando no solo las dificultades de un entorno agreste, sino también la amenaza constante de los intereses económicos que buscan arrebatarles la tierra que históricamente han habitado.

El caso de Julia es una llamada de atención sobre los riesgos que enfrentan los defensores del medio ambiente en Chile y el mundo, y una prueba más de la necesidad urgente de garantizar la protección de aquellos que luchan por la tierra y los derechos de los pueblos originarios.

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