14 de abril de 2026

Causa por abuso en un club de Mendoza: el testimonio de la denunciante cuestiona el accionar judicial previo

Con nuevas imputaciones en curso y otras citaciones pendientes, el proceso judicial avanza mientras crece el debate público sobre los límites del consentimiento, el rol de las instituciones y la necesidad de revisar criterios en casos de abuso no convencionales.

Ph: m1

La reactivación de la causa por presunto abuso en el ámbito del hockey mendocino volvió a poner en el centro del debate no solo los hechos denunciados, sino también los criterios judiciales que inicialmente llevaron al archivo del expediente.

María, la joven que impulsó la denuncia contra jugadoras del Club Alemán de Mendoza, brindó un nuevo testimonio tras la imputación de seis acusadas, en el que expone una situación que —según sostiene— ocurrió sin consentimiento y bajo presión grupal.

El caso, denunciado en 2023, había sido desestimado en una primera instancia por considerar que no existía delito ante la ausencia de “contacto físico directo”. Sin embargo, la revisión posterior derivó en la reapertura del expediente y en nuevas imputaciones por abuso sexual simple agravado, lo que evidencia un cambio de interpretación en el abordaje judicial del hecho.

En su relato, la denunciante describe un episodio ocurrido dentro de las instalaciones del club, donde —según afirma— fue sometida a prácticas humillantes y de connotación sexual en un contexto de encierro, vulnerabilidad y asimetría de poder. La joven remarca que en ese momento era menor de edad y que las acusadas eran jugadoras mayores a las que admiraba, un elemento que, desde una mirada analítica, introduce la dimensión de coerción simbólica y presión grupal.

Uno de los puntos más sensibles del caso radica en la naturalización inicial de lo ocurrido, reflejada en la frase que la joven asegura haber recibido: “éramos solo mujeres”. Este argumento, que relativiza la gravedad de los hechos por la identidad de género de las involucradas, abre interrogantes sobre posibles sesgos en la percepción social y judicial de situaciones de abuso cuando no encajan en los estereotipos más difundidos.

La causa también expone tensiones más amplias: por un lado, el funcionamiento de prácticas normalizadas dentro de ciertos ámbitos deportivos; por otro, las dificultades del sistema judicial para encuadrar situaciones que combinan violencia simbólica, exposición y consentimiento viciado.

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