25 de junio de 2026

Caputo proyecta desaceleración inflacionaria y condiciona la baja a la continuidad del programa económico

El mensaje del ministro combina una señal de optimismo respecto de la inflación de corto plazo con una advertencia implícita: la consolidación del proceso dependerá de la persistencia del ajuste fiscal, la disciplina monetaria y la capacidad de reconstruir el crédito en una economía aún tensionada por la inercia inflacionaria.

El ministro de Economía, Luis Caputo, anticipó que la inflación de febrero se ubicará por debajo del registro de enero, aunque evitó precisar la magnitud de la desaceleración. “Es difícil decir cuánto más baja”, admitió, al tiempo que condicionó el sendero descendente a la continuidad del actual esquema macroeconómico impulsado por el gobierno de Javier Milei.

Según el funcionario, si se sostiene el rumbo, hacia agosto la inflación mensual podría comenzar “con 0”, en referencia a un registro inferior al 1%. No obstante, introdujo un matiz temporal: si no se logra en esa fecha, ocurriría “más tarde”, reconociendo la volatilidad del proceso desinflacionario.

El dato de enero marcó 2,9%, en un contexto en el que el Poder Ejecutivo decidió suspender la actualización de la metodología de cálculo del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Ese registro confirmó la tendencia alcista iniciada en junio de 2025, lo que complejiza la meta oficial de consolidar una trayectoria sostenida de desaceleración. En este marco, Caputo recordó que a otros países les demandó entre ocho y veinte años reducir la inflación a un dígito, en un intento por moderar expectativas sobre la velocidad del ajuste.

Más allá de la dinámica de precios, el ministro también abordó el debate sobre financiamiento productivo. Ante los planteos de la Unión Industrial Argentina para ampliar líneas de crédito al consumo y en dólares, puso el foco en la necesidad de canalizar el ahorro informal hacia el sistema financiero. “Lo importante es cómo hacer para que el ahorro de los colchones vaya a préstamos y motorice la economía”, sostuvo.

Caputo cuestionó además la normativa que restringe a los bancos prestar dólares a quienes no generan divisas, al señalar que la legislación vigente limita la intermediación financiera en moneda extranjera. Si bien evitó anticipar cambios concretos, dejó abierta la discusión sobre una eventual flexibilización regulatoria como herramienta para expandir el crédito y apuntalar la actividad.

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