Bullrich otorga un nuevo aumento a las fuerzas de seguridad mientras el Gobierno congela salarios de privados
Esta asimetría alimenta críticas crecientes desde sindicatos y sectores opositores, que ven en la medida una señal clara: mientras se restringe el ingreso de la mayoría, el gobierno refuerza y premia a quienes están encargados de contener y reprimir el descontento social. Una política de “orden sin pan” que parece definir el rumbo del modelo libertario.

La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, firmó una resolución que mejora los haberes de las fuerzas federales, en plena ofensiva contra las protestas sociales y mientras el Gobierno impone límites estrictos a las paritarias del resto de los trabajadores.
El Gobierno de Javier Milei avanza con una nueva suba salarial, pero no para los trabajadores en general. Esta vez, la mejora fue destinada exclusivamente a los efectivos de las fuerzas de seguridad federales, en un contexto marcado por la creciente represión a la protesta social. La medida fue oficializada este lunes a través de la Resolución 520/2025, publicada en el Boletín Oficial con la firma de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
El incremento salarial beneficia a todo el personal de Gendarmería Nacional, Prefectura Naval, Policía Federal Argentina, Policía de Seguridad Aeroportuaria y el Servicio Penitenciario Federal. La suba rige de forma retroactiva desde marzo y se aplicará en tres tramos consecutivos hasta mayo, con una actualización adicional para el Servicio Penitenciario a partir del 1° de junio.
La cartera de Seguridad justificó el aumento en la necesidad de garantizar una “adecuada jerarquización” de las tareas, destacando la “responsabilidad y dedicación” que implica el cumplimiento de funciones de seguridad federal.
Con estos cambios, el Comandante General de Gendarmería Nacional, máxima jerarquía de la fuerza, percibirá desde mayo un salario de 2.450.784,12 pesos, mientras que un Gendarme II, nivel de ingreso, cobrará 662.094,62 pesos. También se actualizaron adicionales por funciones específicas, como “Prevención Barrial”, y la compensación por recargos de servicio que ahora oscila entre 10.201 y 52.132 pesos, según el rango y las horas extras realizadas.
El anuncio contrasta fuertemente con la política que el propio Gobierno mantiene hacia el resto de los trabajadores. Mientras Bullrich mejora los sueldos del aparato represivo del Estado, el Ejecutivo presiona para pisar las paritarias privadas y amenaza con no homologar acuerdos que superen el 1% mensual, lo que en la práctica significa recortes reales del poder adquisitivo.
