Brasil solicitó la prisión preventiva de la abogada santiagueña acusada de racismo
El pedido de prisión preventiva refleja la línea estricta de la Justicia brasileña frente a delitos de carácter racial, en un país donde este tipo de conductas están tipificadas como graves violaciones a los derechos humanos.

A casi tres semanas del episodio que generó un fuerte impacto público en Brasil, el Ministerio Público de Río de Janeiro solicitó la prisión preventiva de la abogada santiagueña Agostina Páez, de 29 años, acusada de realizar gestos y expresiones racistas contra trabajadores de un bar en la ciudad carioca.
El pedido marca un endurecimiento en la situación judicial de la joven argentina, luego de que la Fiscalía desestimara su argumento defensivo, en el que había sostenido que sus gestos formaban parte de “bromas” dirigidas a sus amigas. Para los fiscales, las pruebas recolectadas —principalmente registros audiovisuales— contradicen esa versión.
Según informó el medio brasileño UOL, uno de los elementos valorados por el Ministerio Público fue la actitud de una de las mujeres que acompañaban a Páez durante el incidente. En las imágenes que se viralizaron, se observa que intentó detener o disuadir a la abogada mientras realizaba los gestos ofensivos, lo que para los investigadores demuestra la conciencia del carácter discriminatorio de la conducta.
La denuncia también señala que las ofensas racistas continuaron fuera del bar, incluso después de que los trabajadores agredidos le advirtieran expresamente a Páez que ese tipo de actos constituían un delito en Brasil. Pese a ello, la acusada habría vuelto a dirigirse a una empleada del local, a quien llamó “mono” mientras imitaba gestos del animal, de acuerdo con el escrito presentado por la Fiscalía.
Avance de la causa y medidas judiciales
La Policía Civil de Río de Janeiro dio por concluida la investigación el 23 de enero y remitió el expediente al Ministerio Público al considerar que existían pruebas suficientes para avanzar contra la abogada por injuria racial, un delito que en Brasil contempla penas de entre 2 y 5 años de prisión.
En el marco de la causa, el juez interviniente dispuso una serie de medidas cautelares: la prohibición de salir del país, la retención de su pasaporte y la colocación de una tobillera electrónica para controlar sus movimientos.
Páez permanece en Río de Janeiro desde el 14 de enero, fecha en la que ocurrió el incidente inicial tras una discusión con un mozo por el precio de la cuenta. Con la difusión de los videos que registraron los gestos racistas, también salió a la luz otra filmación en la que se observa a un hombre realizando gestos obscenos hacia la abogada, material que forma parte del contexto del caso pero no modifica la imputación principal.
