Brasil habilitó millonarios créditos para auxiliar a exportadores golpeados por la subida de aranceles en EE.UU.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, firmó este miércoles un decreto que pone en marcha una línea de financiamiento de 3.650 millones de dólares. El objetivo es respaldar a las empresas exportadoras brasileñas que se han visto perjudicadas por el reciente incremento del 25% en los aranceles a productos brasileños, impuesto por la administración de Donald Trump.

Según un comunicado oficial, esta medida se enmarca en la nueva fase del programa «Brasil Soberano III», que inyectará 18.500 millones de reales en créditos para compañías de sectores estratégicos. El gobierno brasileño indicó que estos fondos buscan contrarrestar no solo las medidas arancelarias estadounidenses, sino también los efectos de conflictos internacionales y el auge del proteccionismo global.
«Estamos demostrando que ninguna crisis nos impedirá seguir creciendo», afirmó Lula durante la presentación en el Palacio de Planalto. Este nuevo plan se suma a dos iniciativas crediticias previas lanzadas en el último año para apoyar a los exportadores ante la guerra comercial liderada por Estados Unidos y las tensiones en Asia Occidental.
Del total anunciado, 13.500 millones de reales provienen de recursos del Tesoro no utilizados en un programa anterior de 2025. El resto resto, cerca de 987 millones de dólares, será aportado por el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES). Estos créditos preferenciales están destinados a la compra de bienes de capital, innovación tecnológica, adaptación de procesos productivos y la exploración de nuevos mercados para diversificar las exportaciones.
El impacto del arancel estadounidense en la economía brasileña
La Oficina del Representante de Comercio de EE.UU. (USTR) justificó el arancel del 25% alegando que las políticas de fomento brasileñas son «desleales» para sus empresas. Esta tasa afecta a productos clave como el acero, la madera, el carbón, la maquinaria industrial, los equipos eléctricos, la cerámica, el plástico, el calzado, el papel, el etanol y el azúcar.
Se estima que la medida impactará directamente en el 18% de las exportaciones brasileñas a EE.UU., aunque algunos gremios advierten que el daño podría alcanzar a un tercio de los envíos totales. No obstante, Washington eximió del gravamen a unos 2.100 productos estratégicos, entre ellos el café, la carne y el petróleo.
El plan «Brasil Soberano III» también ampliará su cobertura a exportadores afectados por otras tensiones geopolíticas, con especial atención a los envíos hacia países del Golfo Pérsico (Arabia Saudita, Baréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Irán, Kuwait y Omán), así como a empresas de fertilizantes y minerales críticos.
Brasil activa la Ley de Reciprocidad Económica, pero con cautela
Tras confirmarse el nuevo arancel, el Palacio de Planalto anunció que ha iniciado los trámites para activar la Ley de Reciprocidad Económica. Esta normativa, aprobada por el Congreso y sancionada por Lula en 2025, autoriza al gobierno a tomar represalias contra países que impongan barreras comerciales a Brasil.
Sin embargo, el Ejecutivo aún no ha implementado medidas concretas. La estrategia en Brasilia apuesta por mantener abiertos los canales diplomáticos y técnicos, evitando una escalada inmediata que podría derivar en una confrontación similar a la que mantienen Estados Unidos y China.
Entre las acciones bajo evaluación se encuentran líneas de crédito para las empresas afectadas, financiamiento para la mezcla de fertilizantes, inversiones a través del Plan Soberano y programas para preservar el empleo. Paralelamente, ApexBrasil prepara un plan de diversificación de mercados con una inversión de 130 millones de reales, con el objetivo de aprovechar el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.
Finalmente, el gobierno brasileño sigue de cerca una investigación de la USTR sobre supuestas fallas en la inspección de productos fabricados con trabajo forzado. Si se confirma, podría aplicarse un arancel adicional del 12,5%, que se sumaría al 25% ya vigente, llevando la carga total al 37,5% para algunos productos. Se espera una decisión definitiva en los próximos días.
