ATE exige a los gobernadores que garanticen quórum para rechazar vetos presidenciales
La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) reclamó a los gobernadores que “muestren empatía con quienes están sufriendo” y garanticen, a través de sus legisladores, el quórum necesario en el Congreso para rechazar las medidas del Ejecutivo.

La tensión política en torno a los vetos del presidente Javier Milei a leyes clave para jubilados, personas con discapacidad y beneficiarios de moratorias previsionales escaló un nuevo peldaño.
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, fue categórico: “Los gobernadores tienen que mostrar empatía con los que están sufriendo. En el rechazo a los vetos tienen una oportunidad de comenzar a revertir la crisis de representación”. El sindicalista cuestionó el ajuste sobre los sectores más vulnerables y lanzó una advertencia política: “Si no, que expliquen si se puede vivir con una jubilación de $350.000. Es una miseria”.
Los vetos de Milei alcanzan a tres leyes sensibles: el aumento del 7,2% en las jubilaciones y la elevación del bono de $70.000 a $110.000; la continuidad de las moratorias previsionales; y la declaración de la emergencia para discapacidad hasta 2027, que asegura financiamiento para prestadores, actualización de pensiones y recomposición salarial en talleres protegidos. Para Aguiar, estas medidas no comprometen el equilibrio fiscal que invoca el Gobierno como argumento para desestimarlas.
La presión de ATE se suma a las negociaciones que mantienen los mandatarios provinciales en el Consejo Federal de Inversiones (CFI), donde comenzaron a delinear una estrategia común. Gobernadores de Chubut, Santa Fe, Córdoba, Jujuy y Santa Cruz ya avanzan en una alianza parlamentaria para coordinar acciones en ambas cámaras. En este contexto, Aguiar reclamó definiciones: “Deben dejar de lado las especulaciones y las posturas ambiguas. En las provincias fueron votados para defender el federalismo y no ceder ante las extorsiones del Gobierno central”.
El planteo de ATE expone una tensión latente: la disputa entre un Gobierno nacional que sostiene un ajuste a ultranza y provincias que enfrentan crecientes demandas sociales y presiones internas. El rechazo o la ratificación de los vetos no solo tendrá impacto económico, sino que se perfila como un test político decisivo para medir el poder real del oficialismo y la capacidad de articulación de la oposición en un Congreso fragmentado.
