Asamblea Legislativa: el Gobierno restringe a la prensa, crece la polémica
La medida, impulsada por la secretaria general de Presidencia, Karina Milei, limita el acceso de los periodistas acreditados, generando un fuerte rechazo tanto en el sector periodístico como en la oposición política.

A pesar de las advertencias de cámaras mediáticas y agencias internacionales, el Gobierno mantiene las restricciones impuestas a la prensa durante la Asamblea Legislativa.
El protocolo de coberturas para la prensa no ha sido modificado, y en el balcón históricamente reservado a los medios se ubicarán invitados especiales y allegados a La Libertad Avanza. En respuesta, los jefes de todos los bloques opositores, incluidos aliados al oficialismo como el PRO, el MID y la UCR, firmaron una nota exigiendo que se garantice la libertad de prensa en la Asamblea Legislativa.
“Solicitamos con carácter urgente la inmediata revisión de estas restricciones, garantizando que los periodistas acreditados y reporteros gráficos puedan desempeñar su labor con plena libertad, tal como ocurrió históricamente en este ámbito”, expresa el documento firmado por once líderes opositores.
El Círculo de Periodistas Parlamentarios (CPP) también repudió la medida, calificándola como un atentado contra la libertad de expresión. En un comunicado, denunció que la decisión de las autoridades legislativas responde a órdenes del Poder Ejecutivo, comprometiendo el derecho a la información y la transparencia en un evento clave del año legislativo.
Si bien el Gobierno retrocedió parcialmente en su postura y permitió la presencia de reporteros gráficos, las restricciones siguen vigentes. Ahora, los periodistas deberán conformarse con un espacio reducido en una galeria lateral del segundo piso, compartiendo el mismo con reporteros gráficos en condiciones precarias de trabajo.
En contraste con gobiernos anteriores, donde los medios contaban con ubicaciones privilegiadas para la cobertura de la Asamblea Legislativa, esta decisión marca un claro retroceso en materia de acceso a la información. La falta de explicaciones oficiales y la imposición de trabas innecesarias han generado indignación en el ambiente periodístico y político, en un contexto ya tenso por el escándalo del «criptogate» que rodea al Ejecutivo.
La falta de resistencia por parte de las autoridades legislativas, especialmente de la Cámara de Diputados y el Senado, pone en evidencia el alineamiento de estas instituciones con la Casa Rosada en detrimento del ejercicio libre del periodismo en el Congreso.
