Amigos son los amigos: La nueva jugada minera de Eduardo Elsztain bajo el paraguas de Milei
El empresario Eduardo Elsztain, uno de los hombres de negocios más cercanos al presidente Javier Milei, concretó una nueva adquisición en el sector minero que despierta fuertes críticas y controversias. Cabe destacar que el empresario y amigo del Presidente también compró acciones claves de la empresa Argenta Silver Corp., la compañía que controla el yacimiento de plata El Quevar, ubicado en la provincia de Salta.

A través de CAM (Casposo Argentina Mining Ltd.), Elsztain compró el 40% del proyecto minero Suyai, un yacimiento de oro ubicado en la provincia de Chubut. Esta inversión, que se enmarca dentro del polémico Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), pone nuevamente en la mira la relación entre el poder político y los intereses empresariales.
El proyecto Suyai, que cuenta con una inversión estimada en 220 millones de dólares y una producción proyectada de 250.000 onzas de oro anuales, está controlado en un 60% por Pan American Silver y en un 40% por CAM, la firma de Elsztain. Lo llamativo es que esta inversión cumple con los requisitos mínimos de capital establecidos por el RIGI, un marco regulatorio impulsado por Milei que ha sido duramente criticado por favorecer a grandes corporaciones en detrimento de la soberanía económica y ambiental del país.
Elsztain, reconocido por su liderazgo en IRSA y Cresud, ha expandido su influencia al sector minero con inversiones en San Juan, Salta y ahora Chubut. Su empresa Austral Gold ya controla yacimientos en Argentina y Chile, consolidando su presencia en la explotación de oro y plata. Sin embargo, la cercanía del empresario con el presidente Milei genera suspicacias sobre el verdadero alcance de estas operaciones.
Vínculos con el poder y beneficios a medida
Elsztain no es un actor económico ajeno a la esfera política. Dueño del Hotel Libertador, donde Milei se hospedó durante meses, el empresario mantiene una relación privilegiada con el actual gobierno. Su reciente adquisición en Suyai refuerza la percepción de que el RIGI ha sido diseñado para beneficiar a un selecto grupo de empresarios afines al oficialismo.
El historial de Elsztain también lo vincula con operaciones comerciales de alto impacto geopolítico. Su corporación IRSA ha sido señalada por su conexión con el suministro de misiles a Gran Bretaña, que fueron montados en las Islas Malvinas como parte del plan de fortalecimiento militar británico en el Atlántico Sur. Este antecedente genera preocupación y cuestionamientos sobre los intereses que realmente están en juego en sus inversiones mineras en Argentina.
El dilema: ¿Desarrollo o entrega de recursos?
Mientras el gobierno de Milei insiste en que el RIGI atraerá inversiones y generará crecimiento económico, expertos y sectores políticos advierten que este régimen podría significar una pérdida de control sobre los recursos naturales y facilitar la concentración de la riqueza en manos de empresarios cercanos al poder. La reciente compra de Elsztain en Chubut se convierte así en un caso testigo de cómo el capital privado puede beneficiarse de normativas diseñadas a su medida, mientras las comunidades locales y el interés nacional quedan relegados a un segundo plano.
El futuro de Suyai y de otras explotaciones mineras impulsadas bajo este esquema será clave para evaluar si el modelo de Milei realmente traerá desarrollo sostenible o si, por el contrario, consolidará un esquema de negocios entre amigos donde el interés público es el principal perjudicado.
