Al menos 170 personas mueren en ataque terrorista en Woro, Nigeria, en el peor episodio desde 2015
El presidente nigeriano, Bola Tinubu, anunció que se enviarán tropas al distrito de Kaiama, en el estado de Kwara, donde se ubica Woro, para responder a la violencia y reforzar la seguridad en la región.

El 3 de febrero pasado, la localidad de Woro, en Nigeria, fue escenario de una masacre que dejó al menos 170 personas fallecidas, en un ataque atribuido a la rama del Estado Islámico en África Occidental. Las víctimas, en su mayoría cristianos, fueron maniatadas y reunidas en un solo lugar antes de ser ejecutadas, según informaron autoridades locales y testigos.
Este ataque fue uno de los más mortíferos en Nigeria desde diciembre de 2015, cuando también en Woro se registraron masacres similares y el secuestro de 166 personas por parte de grupos yihadistas. Aunque en Navidad de ese mismo año las autoridades lograron liberar a los rehenes, la violencia ha persistido, y en esta ocasión, los terroristas lograron expandirse hacia el sur del país.
Según Saidu Baba Ahmed, diputado local, algunos sobrevivientes lograron esconderse en las afueras del pueblo, pero la mayoría de las víctimas fueron ejecutadas después de que los atacantes predicaron en el pueblo, intentando convencer a los residentes de abandonar su lealtad a Nigeria y adoptar la ley Sharía. Al negarse, los agresores abrieron fuego.
En otro ataque ocurrido en un pueblo del estado de Katsina, cercano a la frontera con Níger, los terroristas mataron a 21 personas, tocando puertas en busca de residentes para asesinarlos en sus hogares.
Las fuerzas policiales y militares de Nigeria ya se movilizaron para recuperar los cuerpos y buscar posibles sobrevivientes en Woro, mientras las autoridades internacionales condenaron la violencia y expresaron su preocupación por la escalada de ataques en la región.
