Al menos 1.800 despidos en la secretaría de la Niñez y Adolescencia
La Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) alzó su voz en contra de esta situación, denunciando un «vaciamiento» sistemático de las políticas de protección y desarrollo infantil, bajo la dirección de Sandra Pettovello.

La reciente ola de despidos en la Secretaría de Infancia, Adolescencia y Familia (SENAF), que dejó sin trabajo a más de 1.800 empleados, es un hecho alarmante que no solo afecta a quienes perdieron su fuente de ingresos, sino que también pone en riesgo el bienestar de miles de niños y adolescentes en Argentina.
Los despidos, que han sido ejecutados en un momento tan delicado como horas antes del feriado de carnaval, parecen ser parte de una estrategia más amplia de desmantelamiento del Estado que no discrimina entre áreas críticas para el bienestar social. Es particularmente inquietante que el 70% de los afectados sean mujeres y que muchos de ellos cuenten con años de experiencia en la función pública, lo que evidencia una falta de consideración por la trayectoria y el compromiso de los trabajadores estatales. Este tipo de decisiones no solo despoja a familias de su sustento, sino que también desmantela la expertise acumulada en el sector, fundamental para la implementación de políticas sociales efectivas.
La crítica de UPCN a este proceso de despido no se limita a una mera defensa de los trabajadores. Va más allá, señalando que la reducción de personal en un área tan crucial como la de la Niñez y Adolescencia tiene un impacto directo en la vida de los más vulnerables. Las políticas sociales que han brindado apoyo a millones, desde programas de empleo hasta centros comunitarios, están en serio riesgo de ser descontinuadas o debilitadas. Esto no solo perpetúa la desigualdad social, sino que la profundiza, dejando a muchos en un estado de mayor precariedad.
Es imperativo cuestionar la lógica detrás de estas decisiones. ¿Qué justificación puede haber para despedir a profesionales capacitados que han dedicado sus vidas a servir a la comunidad? La estigmatización de los trabajadores estatales como meros «militantes políticos» es una narrativa peligrosa que ignora su papel crucial en la construcción de un Estado que funcione para todos. La historia de Argentina está marcada por la lucha de estos trabajadores, cuyo compromiso y dedicación han sido fundamentales para el desarrollo de políticas públicas que protegen a los sectores más vulnerables.
La acción de UPCN, que incluye protestas y la búsqueda de reincorporaciones, es un paso necesario para enfrentar esta injusticia. Sin embargo, es vital que la sociedad en su conjunto se sume a esta lucha, reconociendo que la defensa de los derechos de los trabajadores estatales es, en última instancia, la defensa de los derechos de todos. La inversión en políticas sociales, la protección de los derechos de la infancia y la adolescencia, y el apoyo a las familias son pilares de una sociedad equitativa y justa.
