Adorni y el «botón silenciador»: un nuevo intento por controlar a la prensa
El discurso oficial insiste en que estos cambios buscan “ordenar” las conferencias y garantizar un ambiente más estructurado. Sin embargo, las medidas dejan en evidencia un intento de restringir el acceso a información pública y condicionar la labor periodística. Mientras Adorni proclama defender la libertad de expresión, sus acciones parecen encaminadas a todo lo contrario: limitar el derecho de la prensa a preguntar y fiscalizar al poder.

El vocero presidencial, Manuel Adorni, vuelve a estar en el centro de la polémica. Esta vez, por su intención de implementar un «botón silenciador» en la Sala de Conferencias de la Casa Rosada para limitar la participación de los periodistas durante sus conferencias de prensa.
La medida, que suena más a censura que a «ordenamiento», como él mismo la denomina, se enmarca en una serie de modificaciones que buscan restringir la actividad de la prensa acreditada.
La propuesta implica instalar un sistema que permita mutear los micrófonos de los periodistas en caso de que las preguntas no sean del agrado del funcionario. Según fuentes oficiales, la idea surge después de los cruces que Adorni protagonizó con la prensa, algunos de los cuales se viralizaron en redes sociales. En lugar de mejorar el vínculo con los medios, el vocero parece decidido a imponer nuevas reglas que limiten el trabajo periodístico.
Pero el «botón silenciador» no es la única medida en análisis. El equipo de Adorni también busca imponer un código de vestimenta más estricto dentro de la sala de conferencias, exigiendo saco y corbata para los hombres, sin aclarar las normas para las mujeres. Asimismo, se evalúa restringir el acceso a la Casa Rosada solo a periodistas que mantengan una relación laboral formal con un medio de comunicación, excluyendo a trabajadores independientes y freelancers, bajo el argumento de que así se garantizarían mejores condiciones laborales y cobertura de aseguradoras de riesgo de trabajo (ART).
Otro aspecto que llama la atención es la intención del gobierno de seguir el modelo de Donald Trump en la Casa Blanca, incluyendo en las conferencias de prensa a influencers y creadores de contenido digital afines a la ideología libertaria. Un antecedente de esta estrategia ya se vio con la acreditación del youtuber Mariano Pérez, quien ha transmitido actividades oficiales y ha participado en las conferencias de Adorni.
