Xi Jinping en el sudeste asiático: Un llamado a la cooperación en tiempos de guerra arancelaria
En un editorial conjunto publicado en medios vietnamitas y chinos, Xi enfatizó que «no hay ganadores en una guerra comercial», subrayando que el conflicto arancelario perjudica a ambas naciones y a la economía global.

En un contexto marcado por tensiones comerciales y políticas globales, Xi Jinping, líder de China, ha iniciado una gira diplomática por el Sudeste Asiático, donde ha aprovechado la ocasión para criticar las políticas arancelarias del presidente estadounidense Donald Trump.
La gira, que incluye visitas a Vietnam, Malasia y Camboya, tiene como objetivo no solo reforzar las relaciones diplomáticas, sino también posicionar a China como una «superpotencia responsable» en comparación con la postura de Estados Unidos bajo el liderazgo de Trump. Según Nguyen Khac Giang, investigador del Instituto ISEAS-Yusof Ishak, este viaje es crucial para que China demuestre su compromiso con un sistema comercial multilateral y un entorno internacional abierto.
Xi fue recibido con honores en Vietnam, un gesto que refleja la importancia estratégica de esta visita. La relación entre ambos países, aunque compleja y marcada por disputas territoriales en el mar de China Meridional, ha encontrado un terreno común en el ámbito comercial. China sigue siendo el mayor socio comercial de Vietnam, con un crecimiento del comercio del 14,6% interanual en 2024, lo que resalta la interdependencia económica entre ambas naciones.
Sin embargo, la guerra comercial ha puesto a Vietnam en una «situación muy precaria». A pesar de su éxito en equilibrar relaciones con Estados Unidos y China, el país ha enfrentado presiones por parte de Washington, que ha impuesto aranceles del 46% a productos vietnamitas, acusándolos de ser una vía para la evasión de aranceles sobre productos chinos. Esta situación resalta la vulnerabilidad de Vietnam en un entorno donde las políticas de Trump pueden obstaculizar su desarrollo.
El contexto de la gira de Xi Jinping es significativo. Aunque la visita se había planificado previamente, cobra relevancia en el marco de la guerra arancelaria. Los países del Sudeste Asiático, ansiosos por evitar el impacto negativo de estas políticas, observan con atención cómo China intenta fortalecer sus relaciones y presentar una alternativa a la hegemonía estadounidense.
La visita de Xi Jinping también se inscribe en un esfuerzo más amplio de China por consolidar su influencia en una región que ha sido históricamente un punto de tensión entre las potencias globales. Al elevar el nivel diplomático con Vietnam y mantener un diálogo activo con otros países de la región, China busca no solo mitigar los efectos de las políticas de Trump, sino también reafirmar su posición como un actor clave en el sudeste asiático.
En conclusión, la gira de Xi Jinping no solo es un ejercicio de diplomacia, sino una respuesta estratégica a las tensiones comerciales que han marcado las relaciones entre China y Estados Unidos. A medida que el líder chino busca posicionar a su país como un pilar de estabilidad y cooperación en el comercio global, el Sudeste Asiático se convierte en un escenario crucial para el futuro de la política internacional y las relaciones económicas en un mundo cada vez más polarizado.
