Weretilneck se alineó con la Casa Rosada y respaldó la reforma laboral en medio de un deterioro del empleo formal
La apuesta del Gobierno es que una mayor flexibilidad reduzca los costos laborales y funcione como incentivo para la creación de empleo, un supuesto que continúa generando resistencia en sectores sindicales y dudas entre analistas económicos.

El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, se sumó este viernes al esquema de apoyos que el Gobierno nacional busca consolidar para avanzar con la reforma laboral.
En un encuentro realizado en la Casa Rosada, el mandatario provincial expresó su aval a la iniciativa oficial, en sintonía con la estrategia del Ejecutivo de reunir consensos de cara al tratamiento del proyecto durante las sesiones extraordinarias de febrero.
La reunión fue encabezada por el diputado Diego Santilli y contó con la participación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, uno de los funcionarios encargados de articular políticamente la propuesta que el oficialismo impulsa bajo el nombre de Ley de Modernización Laboral. El objetivo central del Gobierno es acelerar su discusión parlamentaria y exhibir respaldo federal a una de las reformas estructurales del programa libertario.
Según fuentes oficiales, Weretilneck coincidió con los representantes del Ejecutivo en la necesidad de que la iniciativa avance en el Congreso como parte de una agenda orientada a fomentar el empleo registrado y otorgar mayor previsibilidad al sector productivo. El diagnóstico compartido sostiene que la flexibilización de las condiciones laborales sería una herramienta clave para dinamizar la contratación y reducir la informalidad.
No obstante, el respaldo se produce en un contexto económico adverso. A más de dos años del inicio de la gestión de Javier Milei, los indicadores laborales muestran un escenario de fuerte contracción del empleo formal, con especial impacto en la industria y en las pequeñas y medianas empresas, donde se concentró el cierre de establecimientos y la pérdida de puestos de trabajo.
Pese a ese balance, desde el oficialismo y los gobernadores alineados con la reforma insisten en que el nuevo marco normativo permitiría mejorar las condiciones para la inversión privada y facilitar la incorporación de trabajadores al sistema formal.
