Violento ataque de pandillas armadas en Haití deja más de 40 muertos y genera amplio rechazo
En Haití, un violento ataque perpetrado por bandas armadas en la localidad de Kenscoff, situada al este de Puerto Príncipe, dejó al menos 42 personas fallecidas en un suceso que ocurrió entre la noche del domingo y la madrugada del lunes. Este hecho llevó al gobierno haitiano a activar una alerta máxima en todas las fuerzas de seguridad del país.

Los agresores atacaron diversos barrios de Kenscoff, incendiaron viviendas y vehículos, e irrumpieron en una iglesia donde se habían refugiado víctimas y desplazados. Testigos internacionales confirmaron la presencia de al menos veinte cadáveres en la zona, mientras que medios locales reportaron heridos, personas desaparecidas, secuestros y la quema de numerosas casas.
La Policía Nacional de Haití, apoyada por grupos de autodefensa locales, logró repeler a los atacantes y recuperar el control de varias áreas, registrando un total de más de 30 muertos en el operativo, según el diario Le Nouvelliste.
Estos ataques parecen ser parte de un intento de la coalición de pandillas Viv Ansanm de ampliar su control en Kenscoff, un punto estratégico cercano a Jacmel y al departamento del Sudeste. Después de estos enfrentamientos, las facciones suelen retirarse hacia zonas cercanas con menor presencia estatal, como Carrefour.
La violencia generó indignación en la población, que salió a las calles a protestar frente a la incertidumbre de seguridad, mientras muchas familias huían de sus hogares por temor. Entre los objetivos de los agresores estuvieron viviendas de figuras públicas, incluyendo la del doctor William Pape, fundador de los centros Gheskio dedicados a la salud.
El Consejo Nacional Democrático de Haití (CND) exigió al primer ministro, Alix Didier Fils-Aime, que informe sobre las acciones tomadas para garantizar la seguridad en la zona y anunció que llevará el caso a la Corte Penal Internacional, considerando los ataques como crímenes de guerra y lesa humanidad.
Por su parte, el gobierno expresó solidaridad con las familias afectadas y desplegó a las autoridades para restaurar el orden. En un mensaje oficial, aseguraron que «el Gobierno no se rendirá, no transigirá ni retrocederá. Kenscoff y Haití en general resistirán frente a los criminales».
Datos de la ONU señalan que la violencia en Haití ha causado en los primeros cinco meses del año más de 2,3 mil muertos, 1.100 heridos, casi 100 secuestros y cientos de casos de violencia sexual, además de que miles de menores siguen en manos de redes de trata. La crisis alimentaria afecta a más de 5.8 millones de haitianos, y en 2022 hubo un récord de 1.4 millones de desplazados internos.
