Varados en Medio Oriente y sin respuestas oficiales: argentinos recurren a “Chiqui” Tapia ante la crisis diplomática
La solicitud, realizada a través de una carta abierta, refleja la frustración de quienes aseguran no haber recibido respuestas concretas de los canales diplomáticos oficiales.

En medio de la creciente tensión bélica en Medio Oriente, un grupo de ciudadanos argentinos que permanece en la región decidió recurrir a una vía inusual para intentar volver al país: pedir la intervención de Claudio Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino.
Los argentinos quedaron atrapados en la zona tras la intensificación del conflicto que involucra a Israel, Estados Unidos y Irán, una situación que provocó bombardeos, restricciones aéreas y cancelaciones de vuelos en varios países de la región. En ese contexto, muchos viajeros comenzaron a buscar alternativas para salir del área de riesgo mientras crece la incertidumbre sobre cuándo podrán regresar.
Según relatan algunos de los afectados, los pedidos de asistencia realizados ante embajadas y consulados no tuvieron resultados concretos, lo que generó un clima de desesperación entre quienes permanecen en la zona. Frente a esa falta de respuestas, decidieron dirigir su reclamo a Tapia con la esperanza de que pueda intervenir o facilitar gestiones que permitan organizar un operativo de repatriación.
La iniciativa se apoya en un antecedente reciente que instaló la idea de que el dirigente del fútbol podría tener capacidad de gestión en situaciones excepcionales: el traslado a la Argentina del gendarme Nahuel Gallo, quien había permanecido detenido durante más de un año en Venezuela y finalmente regresó al país en un avión privado gestionado por el titular de la AFA.
El episodio expone una situación llamativa: ante un conflicto internacional de gran escala, algunos ciudadanos consideran más viable recurrir a contactos vinculados al mundo del fútbol que a la diplomacia oficial. Más allá del desenlace del pedido, el caso pone en evidencia el nivel de desconfianza y frustración que existe entre quienes esperan asistencia estatal para abandonar una zona atravesada por la guerra.
