14 de junio de 2026

Una cuenta anónima, pases de factura y un tuit viral: la feroz interna libertaria salpicó a Martín Menem

La viralización del polémico tuit funcionó más como una excusa que como el verdadero conflicto de fondo: la creciente confrontación entre las distintas terminales de poder que conviven dentro del oficialismo nacional.

La disputa interna dentro de La Libertad Avanza sumó este fin de semana un nuevo capítulo, esta vez atravesado por operaciones digitales, acusaciones cruzadas y un polémico mensaje viral que involucró al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.

La controversia se desató luego de que dirigentes y operadores del oficialismo alineados con Santiago Caputo apuntaran contra Menem por presuntamente estar detrás de una cuenta anónima de X —antes Twitter— desde donde se cuestionaba a distintos sectores del Gobierno nacional.

La cuenta en cuestión, identificada como @PeriodistaRufus, quedó bajo sospecha tras un aparente descuido técnico relacionado con una publicación replicada desde Instagram. Según sostienen sectores de la denominada “militancia digital” libertaria, ciertos datos de previsualización habrían dejado rastros que vinculaban el perfil con el entorno del titular de Diputados.

A partir de allí, figuras cercanas al universo digital libertario, entre ellas Daniel Parisini, intensificaron las críticas contra Menem y comenzaron a reflotar antiguos mensajes publicados desde esa cuenta. El episodio escaló cuando se viralizó un viejo tuit con un tono irónico y provocador en el que se expresaba una supuesta “admiración secreta” hacia la diputada Lilia Lemoine.

El mensaje, cargado de referencias a la cultura pop y humor interno de las redes libertarias, circuló masivamente durante el domingo y terminó convirtiéndose en combustible para una interna que hace tiempo dejó de ser silenciosa.

Sin embargo, detrás de los cruces en redes sociales asoma una disputa de fondo mucho más profunda. La tensión entre el armado político que responde a Karina Milei y el sector referenciado en Santiago Caputo se viene intensificando en áreas estratégicas del poder.

Uno de los puntos más sensibles de esa puja fue la reciente designación de Sebastián Pareja, hombre de máxima confianza de Karina Milei, al frente de la Comisión Bicameral de Control de los Organismos de Inteligencia, un movimiento que generó malestar dentro del esquema político y comunicacional del oficialismo.

Lo que comenzó como una guerra de publicaciones anónimas terminó exponiendo una fragmentación cada vez más visible dentro del universo libertario. Las operaciones digitales, las filtraciones y los cuestionamientos públicos reflejan una disputa por espacios de influencia y control político que ya no se limita a los despachos oficiales, sino que también se libra en el terreno de las redes sociales.

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