Ucrania planea abrir una red de diez centros de producción de armas en Europa
El gobierno ucraniano anunció este lunes un ambicioso proyecto que transformará su industria de defensa, permitiendo a sus socios acceder a armamento probado en combate. Según informó el presidente Volodímir Zelenski, la tecnología utilizada será de origen ucraniano.

El mandatario no precisó todos los países donde se establecerán estos centros, pero confirmó que Alemania será uno de los primeros en poner en marcha una instalación de producción. Se espera que en esos centros comience en los próximos días la fabricación de drones ucranianos. Zelenski afirmó: “A mediados de febrero empezará la producción de nuestros drones en Alemania. La línea de producción ya está operativa”.
Además, mencionó que existen líneas similares en Reino Unido, que ya están en funcionamiento. “Todas estas tecnologías son de origen ucraniano”, enfatizó Zelenski. Actualmente, en Ucrania hay unos 450 fabricantes de drones, de los cuales entre 40 y 50 son considerados de primer nivel. El presidente expresó que 2026 será un año clave para invertir en estas tecnologías, destacando que la industria de drones representa una de las mayores prioridades económicas del país.
Reforzando su estrategia, Zelenski recordó que en septiembre de 2025 anunció la apertura de la exportación controlada de armas producidas en Ucrania, que hasta entonces había estado restringida debido a la guerra. La industria militar ucraniana, en particular la de drones, ha experimentado un crecimiento exponencial desde que comenzó la invasión rusa, con alrededor de 800 fabricantes activos y una producción anual que supera los cuatro millones de drones, cifra que podría duplicarse con mayor financiación.
Las empresas de defensa ucranianas han solicitado desde hace meses a Zelenski la eliminación de las restricciones a la venta de material militar de producción nacional, especialmente drones, para generar ingresos y fortalecer su sector. El plan contempla la exportación de excedentes militares, cuyos fondos se reinvertirán en la adquisición de armas indispensables para el esfuerzo bélico, en un proceso denominado “exportación controlada”.
