17 de mayo de 2026

Trump baja el tono con Petro y anunció una reunión en Washington

Luego de declaraciones previas de Trump con tono amenazante en el contexto de la captura de Nicolás Maduro, el mandatario estadounidense informó que mantuvo una conversación telefónica con Petro y que ambos acordaron reunirse próximamente en la Casa Blanca.

Ph: Edición/La Pluma

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su par colombiano, Gustavo Petro, abrieron una instancia de desescalamiento político tras semanas de cruces verbales y episodios de alta tensión regional.

Según el mensaje difundido por Trump en redes sociales, el contacto fue iniciado por el presidente colombiano con el objetivo de explicar desacuerdos vinculados al narcotráfico y otros puntos de fricción bilateral.

El republicano destacó el “tono” de la conversación y confirmó que el encuentro presencial se realizará en Washington, con la coordinación del secretario de Estado, Marco Rubio, y la Cancillería colombiana. Aunque no se precisó fecha, el anuncio marca un giro hacia el diálogo directo.

El acercamiento ocurre en un contexto político sensible para Colombia. Las declaraciones previas de Trump, interpretadas como una injerencia en asuntos internos y una amenaza a la soberanía nacional, provocaron una fuerte reacción social. Este miércoles, miles de personas se movilizaron en distintas ciudades del país en la denominada “Marcha blanca”, convocada por el propio Petro para rechazar cualquier intento de presión externa tras las acciones militares en Venezuela.

Las manifestaciones, con epicentro en la Plaza de Bolívar de Bogotá y réplicas en zonas fronterizas como Cúcuta, reflejaron un clima de alerta frente al rol de Estados Unidos en la región. Los discursos de los manifestantes combinaron la defensa de la soberanía con críticas duras a la política exterior estadounidense, evidenciando que, más allá del anuncio de la reunión, persiste un profundo malestar social.

En este marco, la futura cumbre entre Trump y Petro aparece como un intento de recomponer canales diplomáticos en un escenario atravesado por la agenda antidrogas, la crisis venezolana y el equilibrio entre cooperación y autonomía regional. El desafío para ambos gobiernos será transformar el gesto de diálogo en acuerdos concretos que reduzcan la tensión y eviten que el conflicto retórico escale hacia un deterioro mayor de la relación bilateral.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *