11 de septiembre de 2026

Tras 56 años cerró DIN: otra empresa industrial que sucumbe ante la caída de la actividad y la falta de obras

Después de más de medio siglo, una planta industrial deja de producir y una estructura empresarial debe redistribuir sus recursos para sobrevivir. La historia de DIN no es solamente la de una compañía que cerró sus puertas: es también una señal sobre lo que ocurre cuando la actividad industrial pierde escala, las grandes obras no alcanzan para sostener la cadena de proveedores y las importaciones ganan terreno frente a una producción local con elevados niveles de capacidad ociosa.

Después de 56 años de trayectoria, DIN S.A., una de las empresas argentinas con mayor experiencia en la fabricación y montaje de estructuras metálicas de acero, dejó de operar en su planta de Escobar.

El cierre se produjo en medio de un escenario de baja actividad industrial y como parte de la reestructuración encarada por el Grupo Govan, propietario de la compañía desde 2024.

La desaparición de DIN del mapa productivo vuelve a poner bajo la lupa la situación de una industria estrechamente vinculada con la construcción, la infraestructura, la energía y los grandes proyectos de inversión. No se trata de una empresa sin antecedentes: durante más de cinco décadas participó en más de 600 obras y llegó a intervenir en proyectos de gran envergadura tanto en la Argentina como en sectores estratégicos de la economía.

Fundada en 1970, DIN construyó una trayectoria que la convirtió en una referencia dentro del negocio de las estructuras de acero. Entre sus trabajos se encuentra el Hangar 5 de Aerolíneas Argentinas, en el aeropuerto internacional de Ezeiza, cuya estructura demandó más de 2.000 toneladas de acero.

La compañía también tuvo una participación relevante en la ampliación de la infraestructura aeroportuaria de Ezeiza, con trabajos en la nueva terminal de partidas conocida como el “Zeppelin”, donde realizó tareas de fabricación y montaje de estructuras metálicas de alta complejidad.

El recorrido de DIN incluyó además proyectos vinculados con la minería, la energía y el sector Oil & Gas. En San Juan participó de emprendimientos como Pascua Lama y Veladero, mientras que en Santa Cruz desarrolló trabajos relacionados con ENAP Sipetrol. Ese historial muestra la dimensión que llegó a alcanzar una firma que ahora deja de producir.

La decisión de cerrar la planta de Escobar está vinculada con la reorganización interna del Grupo Govan, que incorporó a DIN a mediados de 2024. Según la empresa, la reestructuración busca concentrar recursos en otras unidades del grupo y prepararlas para los próximos desafíos productivos.

En ese proceso, la compañía intentó preservar parte del empleo mediante el traslado de trabajadores hacia otros establecimientos. Para quienes no pudieron ser reubicados se implementaron acuerdos de retiro voluntario. Desde la empresa señalaron que el proceso se llevó adelante de manera gradual y consensuada.

Sin embargo, detrás de la explicación empresarial existe una cuestión de fondo: los negocios que justificaron las expectativas depositadas sobre DIN no alcanzaron el volumen previsto. Los proyectos vinculados principalmente con la minería no generaron el nivel de actividad esperado y el grupo decidió reasignar recursos hacia otras áreas.

El cierre también debe analizarse dentro de un escenario más amplio para la industria siderúrgica y metalúrgica argentina. La demanda continúa concentrada fundamentalmente en actividades como la energía y el agro, mientras sectores tradicionalmente importantes para el consumo de acero, como la construcción y la industria automotriz, atraviesan un período de debilidad.

La consecuencia es una mayor capacidad industrial ociosa, es decir, instalaciones y recursos productivos que existen pero no encuentran suficiente demanda para funcionar a pleno. A esa dificultad se suma la creciente competencia de productos importados, especialmente provenientes de China, cuyos precios y exceso de capacidad generan preocupación entre los fabricantes locales.

La Cámara Argentina del Acero viene reclamando medidas destinadas a mejorar la competitividad de la producción nacional mediante inversiones, incorporación de tecnología, innovación y una reducción de los costos que pesan sobre la industria. También advierte sobre la necesidad de enfrentar prácticas comerciales que puedan generar una competencia desigual para los productores argentinos.

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