Trabajadores contratistas de Ternium inician huelga por salarios y advierten a Paolo Rocca
Cerca de 1500 trabajadores de unas 50 empresas contratistas han paralizado sus actividades, reclamando mejoras salariales y en las condiciones laborales.

Una huelga masiva ha estallado en la planta de Ternium-Siderar en General Savio, la fábrica de acero más grande de Argentina.
El conflicto, que llevaba meses sin resolución, se agudizó tras el fracaso de cinco audiencias de conciliación obligatoria.
La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) ha denunciado que los trabajadores llevan un año sin un aumento salarial, lo que ha llevado sus ingresos a niveles por debajo de la línea de pobreza. En un mensaje directo a la dirección de la empresa y a su CEO, Paolo Rocca, el sindicato advirtió: «Los salarios están tan deprimidos, que la gente ahora no tiene nada que perder».
Análisis de la situación: Un conflicto que va más allá de los salarios
La postura de Ternium, parte del grupo Techint, ha sido un punto central de la crítica. La empresa, según la UOM, ha buscado eludir su responsabilidad al sugerir que los trabajadores negocien individualmente con cada una de las 50 contratistas. Sin embargo, el titular de la UOM San Nicolás, Naldo Brunelli, fue categórico en su rechazo: «Esto solo se arregla con que Siderar, que se parapeta con estos contratistas, los deje de usar de forro y ponga la guita».
El sindicato ve en esta estrategia un intento deliberado de dilatar el conflicto y desgastar a los trabajadores. De las 50 empresas contratistas, solo nueve han realizado ofrecimientos, y estos consisten en sumas no remunerativas y no abordan las condiciones laborales.
La crisis del sector se suma a la tensión. El conflicto laboral coincide con la preocupación por el ingreso de acero más barato proveniente de China, a partir de la apertura de importaciones. Los trabajadores temen que esto amenace la totalidad del proceso de producción nacional, pudiendo llevar al cierre de áreas clave como los hornos y la coquería, dejando operativas solo las laminadoras.
La crítica al modelo de subcontratación
Este caso pone de manifiesto la precariedad que a menudo se esconde detrás del modelo de subcontratación en grandes empresas. A través de la utilización de contratistas, compañías como Ternium pueden desentenderse de la relación directa con los trabajadores, quienes quedan en una situación de mayor vulnerabilidad salarial y laboral. La crítica del gremio, que acusa a Ternium de usar a las contratistas como «escudo», señala un problema estructural: la falta de responsabilidad social de las grandes corporaciones hacia toda la cadena de valor que contribuye a su producción.
La advertencia a Paolo Rocca no es solo un llamado a la acción, sino también una expresión de desesperación de los trabajadores que, al ver sus salarios pulverizados, sienten que no tienen nada que perder. Este nivel de descontento social, sumado a la incertidumbre económica y la competencia externa, podría escalar el conflicto a un punto de no retorno.
