Tarjeta Alimentar para jubilados, bono, IFE 4 con otro nombre, lanzaría el gobierno antes de las elecciones
El gobierno de Alberto Fernández tomó nota del descontento por el lento traslado a los bolsillos de los trabajadores de la reactivación económica y se concentró en acelerar ese proceso.

Tras las derrota en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) el gobierno de Alberto Fernández buscó las razones de la caída de su respaldo en las urnas. Y no fue difícil encontrarlo. Porque si bien es cierto que la dura crisis heredada del gobierno de Mauricio Macri se profundizó aún más a partir de la pandemia de coronavirus Covid-19, también es cierto que desde hace meses todos los indicadores están mostrando vigorosos signos de reactivación económica merced del avance de la campaña de vacunación y la flexbilización de las restricciones.
¿Entonces donde radicaba el problema? Esa reactivación, clara e inobjetable en las estadísticas económicas todavía no se había trasladado con toda su potencia al bolsillo de la gran mayoría de los argentinos.
Por esta razón el Gobierno salió presuroso a reforzar ese círculo virtuoso que genera en la economía la recuperación del consumo y para ello dispuso de varios programas tendientes a aliviar el bolsillo de los argentinos. Algo que desde la oposición -sin perder aquella lógica que expresaron sin tapujos y según la cual los trabajadores no pueden creer que pueden cambiar el celular o soñar con viajar- tildaron de manera despectiva como «Plan platita», pero que no es otra cosa que un impulso desde el Estado para dinamizar aún más la reactivación económica y poner en funcionamiento el círculo virtuoso del más consumo – más inversión- más empleo -más consumo.
Propuestas todavía en análisis
►El Gobierno analiza por estas horas anunciar el pago de un bono por única vez para jubilados y pensionados que perciban hasta dos haberes mínimos o bien la extensión de la Tarjeta AlimentAR para este grupo que representa el 85% de los jubilados y pensionados de la Argentina.
►Implementar una nueva ronda del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), que tendría otro nombre, y cuyo alcance sería mucho más acotado que al implementado en el peor momento de las restricciones dispuestas en el marco de la pandemia de coronavirus. Apuntaría sólo a personas en situación de indigencia y duplicaría el monto (10 mil pesos) que se había pagado en las primeras rondas del IFE.
►También analizan por estas horas la implementación de una línea de créditos blandos no bancarios para que los trabajadores precarizados puedan acceder a capital de trabajo a bajas tasas y no tener que caer en financieras que les cobran tasas usureras.
Fuente: m1
