Taiana advierte: “Está en juego la soberanía frente a un proyecto de sometimiento económico y político”
El llamado a “ganar claramente” que cerró su discurso no es solo un gesto militante, sino una señal del temor a que la derrota en las urnas acelere un proceso de desarticulación del campo popular. En ese sentido, el planteo de Taiana expresa una mirada crítica sobre la coyuntura: en la Argentina actual, la lucha por el poder se libra tanto en los números electorales como en la definición misma de qué significa ser un país independiente.

El exministro de Defensa y excanciller Jorge Taiana volvió a colocarse en el centro del debate político con un discurso cargado de contenido ideológico y advertencias sobre el rumbo del país.
En vísperas de los comicios del domingo, el dirigente peronista afirmó que la elección “es estratégica para la independencia, la soberanía y la dignidad del pueblo argentino”, y planteó que lo que está en disputa trasciende lo partidario: se trata, dijo, de definir si el país se somete o reafirma su autonomía frente a los poderes económicos y geopolíticos.
Taiana enmarcó la contienda electoral en una confrontación más amplia entre dos proyectos de país. Por un lado, el que atribuye al actual gobierno de La Libertad Avanza, caracterizado —según él— por “una estrategia de la crueldad, del sometimiento y del vasallaje de la mayoría frente a los poderosos”; por otro, una propuesta basada en la recuperación del trabajo, la producción nacional y el fortalecimiento del Estado como instrumento de desarrollo.
En un tono que combinó la memoria histórica con la crítica política, el exfuncionario recordó los intentos de proscripción y desarticulación del peronismo desde mediados del siglo XX, advirtiendo que “hoy vuelven a intentar quebrar la voluntad de resistencia popular, pero con nuevas herramientas: la concentración mediática, la manipulación financiera y el discurso del odio”.
Taiana también apuntó directamente al ministro de Economía, Luis Caputo, a quien acusó de revelar “la verdadera estrategia del oficialismo”: destruir la estructura política y sindical que sostiene a los sectores trabajadores. “Caputo fue claro —señaló—: si ganan estas elecciones, habrán quebrado la columna vertebral del peronismo. Y con eso abrirán el camino hacia la sumisión y la humillación del pueblo argentino”.
Más allá del tono combativo, el mensaje de Taiana tiene una lectura de fondo: la creciente polarización política y social del país ha transformado cada elección parcial en una batalla simbólica por el rumbo del Estado. Su advertencia refleja un clima donde la disputa electoral ya no se percibe como una competencia de modelos económicos, sino como una puja por la identidad y la soberanía nacional.
