Suizo Argentina: Entre el pedido de la nulidad de la causa y la amenaza de desabastecimiento
En un escrito presentado ante el juez federal Sebastián Casanello, la defensa de los hermanos Emannuel y Jonathan Kovalivker y su padre Eduardo no solo cuestiona la validez de los audios que sustentan la causa, sino que también eleva el conflicto a una advertencia de alcance nacional: el posible desabastecimiento de medicamentos.

Los dueños de la droguería Suizo Argentina han lanzado una ofensiva legal y mediática de alto calibre, pidiendo la «nulidad absoluta» de la investigación por supuestos sobornos en la Agencia Nacional de Discapacidad.
El abogado Martín Magram argumenta que la investigación es una «caza de brujas» basada en audios «adulterados y obtenidos de forma ilícita», una afirmación que busca deslegitimar la prueba central del caso.
El escrito acusa a los investigadores de violar el «derecho a defensa» y de actuar con «oscurantismo», recordando «etapas de la historia argentina que quisiéramos considerar superadas». Esta crítica, cargada de un tono dramático, busca no solo la nulidad del proceso, sino también sembrar dudas sobre la integridad de la justicia y los procedimientos.
La defensa sostiene que la divulgación de estos audios y la investigación en curso han causado un «inconmensurable perjuicio reputacional», sugiriendo que el daño moral y profesional es irreversible. Sin embargo, la táctica más contundente es la de vincular la estabilidad de la empresa con el suministro de medicamentos, un reclamo que traslada el problema de un ámbito judicial a un escenario de salud pública.
Este argumento ejerce una presión indirecta sobre las autoridades y la opinión pública, sugiriendo que una derrota legal para Suizo Argentina podría tener consecuencias directas y perjudiciales para los pacientes.
La Respuesta de la Justicia y las Incógnitas de la Investigación
El reclamo de nulidad se presentó el mismo día en que el fiscal Franco Picardi llevó a cabo un nuevo allanamiento en la sede de la empresa. Este hecho no es menor. Las presuntas «resistencias» para la entrega de información clave—como correos electrónicos y claves de acceso—podrían interpretarse como un intento de obstaculizar la investigación.
La respuesta de la defensa, en lugar de colaborar, fue una confrontación legal total, lo que plantea la pregunta de qué podría haber en los archivos que la empresa no quiere que se revele.
Más allá de las acusaciones de «persecución», el fondo de la cuestión son los supuestos sobornos para agilizar pagos por parte de la Agencia Nacional de Discapacidad. Si bien la defensa de Suizo Argentina ataca la legalidad y la autenticidad de los audios, la realidad es que la justicia deberá determinar si la evidencia es válida o si, como afirma Magram, se trata de una prueba ilegal que no debe ser tomada en cuenta.
La situación actual es un pulso de poder entre una de las droguerías más grandes del país y el sistema judicial. La estrategia de la defensa parece ser no solo ganar en los tribunales, sino también utilizar la amenaza del desabastecimiento como una herramienta de presión.
La resolución de este caso sentará un precedente importante sobre cómo se manejan las pruebas obtenidas de forma controvertida y hasta qué punto el argumento de «perjuicio» puede ser utilizado para influir en una investigación penal.
