Stellantis reduce su actividad en el país y adelanta vacaciones de 5.000 trabajadores ante caída de ventas
La empresa confirmó que el Fiat Cronos continuará produciéndose de acuerdo con el cronograma previsto, por lo que la reorganización no supone una paralización total y simultánea de todas las actividades del establecimiento cordobés.

Stellantis avanza con una reducción temporal de sus niveles de actividad en el país, mientras intenta ajustar la producción a las condiciones del mercado.
La evolución de las ventas internas y de las exportaciones será determinante para definir los próximos pasos de la automotriz, en un escenario que mantiene en alerta a los trabajadores y a la cadena industrial.
La automotriz Stellantis profundiza los ajustes en sus operaciones argentinas frente a las dificultades que atraviesa el sector. La compañía dispuso adelantar las vacaciones y reorganizar los cronogramas de producción en sus plantas de El Palomar, en la provincia de Buenos Aires, y Córdoba. Las medidas se vinculan con la caída de la demanda interna y las complicaciones para sostener las exportaciones, en un contexto que genera incertidumbre sobre el futuro de la industria y el empleo.
En el establecimiento bonaerense, donde se fabrican los modelos Peugeot 208 y Peugeot 2008, la actividad quedó interrumpida el lunes 26 de octubre y está previsto que se reanude el 18 de enero de 2027. Durante ese período, la empresa distribuirá las licencias de sus trabajadores entre noviembre y diciembre para adecuar los niveles de fabricación a la demanda del mercado.
La reorganización alcanza a una compañía que emplea aproximadamente a 5.000 personas en sus instalaciones argentinas y que mantiene vínculos con una amplia red de proveedores de autopartes y servicios industriales. Aunque la firma sostiene que no tiene previsto realizar despidos, la paralización temporal de la producción despierta preocupación por sus posibles consecuencias sobre el empleo y la actividad de las empresas vinculadas.
Menores ventas y acumulación de vehículos
Desde la compañía explicaron que la decisión responde a la necesidad de equilibrar la producción con el ritmo de comercialización. La acumulación de unidades en las plantas y en los concesionarios, sumada a la falta de una recuperación suficiente de las ventas, llevó a modificar los programas de fabricación.
La planta de El Palomar ya había registrado interrupciones durante 2026, pero ahora el ajuste contempla un período más prolongado sin producción. La situación comercial de los modelos que se fabrican allí forma parte de los factores que impulsaron la reorganización de las actividades.
A este escenario se suman las dificultades de la industria automotriz para competir en un mercado con una mayor presencia de vehículos importados, mientras las empresas buscan adaptar sus costos y volúmenes de producción a las nuevas condiciones comerciales.
Las medidas se conocen luego de declaraciones del presidente de Stellantis para América del Sur, Herlander Zola, quien había señalado que la compañía analiza distintas alternativas para sus instalaciones argentinas. Entre las posibilidades mencionadas figuran mantener ambas plantas, concentrar la producción en una sola o cerrar establecimientos si no mejoran las condiciones de mercado y competitividad.
Aunque estas alternativas no implican un anuncio confirmado de cierre, las declaraciones alimentaron las dudas sobre el futuro de las operaciones locales y las fuentes laborales vinculadas con la empresa.
Los ajustes también alcanzan al Polo Industrial Ferreyra, en la provincia de Córdoba, donde Stellantis fabrica vehículos destinados al mercado nacional y a la exportación. En ese complejo, la compañía modificó los programas productivos de las pick-ups Fiat Titano y Ram Dakota, principalmente por la reducción de los pedidos provenientes del exterior.
La caída de las exportaciones obligó a revisar los turnos de trabajo y a implementar medidas como el adelanto de vacaciones. Sin embargo, el impacto no es uniforme en todas las líneas de fabricación.
