27 de mayo de 2026

Shell se suma al éxodo de empresas que abandonan el país

La salida de Shell representa un síntoma más de la crisis de confianza que atraviesa Argentina. Mientras el gobierno busca atraer inversiones extranjeras con promesas de desregulación y estabilidad macroeconómica, la realidad muestra que las empresas continúan optando por retirarse ante la falta de garantías para sus operaciones y la ausencia de un plan concreto para normalizar el acceso al dólar.

Shell se suma al éxodo de empresas que abandonan Argentina, una tendencia que pone en jaque las promesas de reactivación económica del gobierno de Javier Milei. La multinacional Raizen, sociedad entre el holding brasileño Cosan y la anglosajona Shell, ha contratado a J.P. Morgan para valuar y liquidar sus activos en el país, lo que marca un nuevo golpe al ya debilitado sector de inversión extranjera.

El proceso de desinversión incluye la venta de la refinería Dock Sud, la más antigua de Argentina, con una capacidad de procesamiento de 100.000 barriles diarios, y de su red de más de 700 estaciones de servicio bajo la marca Shell, que representan el 18% de las ventas de combustible en el país.

Raizen se suma a la creciente lista de empresas internacionales que han decidido retirarse de Argentina en el último año. ExxonMobil, HSBC, Mercedes-Benz y Equinor han tomado decisiones similares, lo que genera dudas sobre el atractivo inversor que promueve la administración libertaria. En particular, la incertidumbre sobre el desarrollo de Vaca Muerta, una de las principales apuestas del gobierno en materia energética, también se ve amenazada por esta ola de salidas.

El cepo cambiario aparece como una de las principales razones detrás de estas decisiones empresariales. Si bien operar en Argentina sigue siendo rentable para muchas multinacionales, las restricciones para girar dividendos al exterior desincentivan la permanencia en el país. La falta de un horizonte claro para la liberalización del mercado cambiario y la inestabilidad económica generan un clima de negocios poco atractivo, lo que podría derivar en más fugas de capitales en el corto plazo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *