Se intensifica la vigilancia sanitaria ante la aparición de nuevos casos de gripe aviar en aves argentinas
El Ministerio de Salud de la Nación emitió una alerta epidemiológica tras la confirmación, por parte del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), de nuevos brotes de influenza aviar altamente patógena (IAAP) H5 en aves silvestres y de producción en la provincia de Buenos Aires (PBA) y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).

En un informe al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas, el Ministerio explicó que la finalidad de esta comunicación es mantener informados a los equipos de salud, reforzar la vigilancia epidemiológica para una detección temprana y el seguimiento de posibles contactos humanos, además de recordar las medidas preventivas y de control de la enfermedad.
Asimismo, se informó que el 21 de febrero los laboratorios del SENASA confirmaron la presencia del virus en aves silvestres (gaviota capucho café, cisne coscoroba y cisne de cuello negro) en el departamento de General Madariaga, en PBA. Posteriormente, el 23 de febrero, se detectaron nuevos casos en aves de corral en Ranchos, también en PBA. Luego, el 25 de febrero, se identificaron dos focos adicionales: uno en Lobos y otro en la Reserva Ecológica Costanera Sur, en CABA, donde se hallaron cisnes coscoroba.
El SENASA es responsable de coordinar y ejecutar las acciones necesarias para impedir la propagación del virus, trabajando en conjunto con las autoridades sanitarias provinciales. Por su parte, el Ministerio de Salud está colaborando con los equipos de salud animal y humana a nivel nacional y local, desde la confirmación del primer brote, en la identificación de posibles casos expuestos, investigaciones epidemiológicas y medidas de control.
En la alerta, se recuerda a los profesionales de la salud las acciones que deben tomar ante la detección de un foco de gripe aviar en animales. La primera medida es notificar al Sistema Nacional de Vigilancia de Salud (SNVS 2.0) cualquier caso de personas expuestas a animales enfermos o muertos por la enfermedad, o a ambientes contaminados sin el uso adecuado de protección personal, y monitorear a esas personas durante 10 días para detectar síntomas.
Si durante ese período se presentan síntomas como tos, dolor de garganta, dificultad para respirar, conjuntivitis o fiebre, los profesionales deben indicar tratamiento antiviral con oseltamivir, comunicar inmediatamente el caso como “Sospecha de virus emergente” al SNVS y recolectar las muestras necesarias para diagnosticar el agente en un plazo de 4 días.
Finalmente, se insta a la población a evitar el contacto con aves enfermas o muertas y con superficies potencialmente contaminadas, además de notificar de inmediato al SENASA sobre animales enfermos o fallecidos. También se recomienda seguir las medidas generales de prevención para las infecciones respiratorias y no asistir a actividades laborales o educativas si se está enfermo.
Desde el Ministerio de Salud destacan que, hasta el momento, no hay casos confirmados en humanos. Sin embargo, advierten que la principal vía de transmisión a personas es el contacto directo con animales afectados o entornos contaminados. La enfermedad no se transmite por el consumo de carne aviar ni de subproductos, y no se ha registrado transmisión sostenida de persona a persona.
