Scania suma 40 días de inactividad programados en Tucumán
La situación de Scania en Tucumán es un claro ejemplo de cómo la industria local utiliza herramientas de flexibilidad laboral, pactadas con el gremio, para sortear la coyuntura adversa de los mercados internacionales que son cruciales para el mantenimiento de su actividad exportadora.

La planta de Scania en Colombres, Tucumán, especializada en la fabricación de cajas de cambio, ejes y componentes de transmisión, implementa una nueva suspensión de líneas de producción que se extenderá hasta el fin de semana.
Esta medida eleva a 40 el total de días sin actividad acumulada durante 2025, un esquema que fue previamente acordado con el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata).
La multinacional sueca explicó que estas suspensiones no son un hecho aislado, sino que forman parte de un «esquema programado» para distribuirse a lo largo del año. La causa principal de este plan de contingencia es la sostenida caída en la demanda de sus principales mercados de exportación: Brasil y la Unión Europea (UE).
La planta de Colombres reviste una importancia estratégica para la economía local, ya que su producción representa aproximadamente el 15% de las exportaciones de Tucumán. Por lo tanto, el freno en sus líneas de producción es un indicador directo del impacto de la desaceleración económica global en el sector industrial de la provincia.
El manejo del personal y el acuerdo sindical
La planta a 600 operarios, y si bien la suspensión de líneas se extiende hasta el fin de semana, fuentes de la compañía emplea información que la mitad del personal cumplirá tareas durante las próximas jornadas. Esto sugiere que las paradas se centran en las áreas de producción directa, mientras que otras funciones operativas y de soporte se mantienen activas.
El cronograma de inactividad se gestiona bajo el entendimiento firmado con Smata, lo que permite a la empresa administrar la capacidad productiva de manera flexible en respuesta a las fluctuaciones del mercado sin recurrir a despidos masivos. El plan se inició en junio con una pausa semanal, continuó con un cierre de 14 días en julio y otro de una semana en agosto, hasta sumar gradualmente los 40 días pactados.
