26 de mayo de 2026

Laboratorios Bernabó despide visitadores médicos sin indemnización en medio de una crisis del sector

Frente a la falta de respuesta de la compañía, AAPM y ATE-A han intensificado las acciones de protesta, realizando manifestaciones frente a las puertas de la planta del laboratorio en CABA, con la meta de forzar la negociación y la defensa de los derechos de los visitadores médicos.

Laboratorios Bernabó ha iniciado un proceso de despidos masivos de visitadores médicos, generando un foco de conflicto laboral que trasciende la mera reducción de personal. Según denuncias de la Asociación Agentes de Propaganda Médica (AAPM), los ceses se están llevando a cabo sin el abono de las indemnizaciones correspondientes y, principalmente, en un clima de quietud total del diálogo institucional.

Fuentes sindicales de AAPM han alertado sobre la negativa de la empresa a recibir a los delegados, incluidos aquellos que integran la órbita de ATE-A (Asociación de Trabajadores del Estado Autónoma). El gremio había solicitado una reunión urgente con el doble objetivo de negociar la reincorporación de los despedidos y de intentar frenar el logro en el área de promoción médica, vital para la industria farmacéutica.

“No sólo avanzan con despidos injustificados, sino que también rompen el diálogo institucional. Es una maniobra que vulnera derechos laborales básicos”, expresaron desde AAPM. Esta acción es interpretada por el gremio no solo como un ajuste, sino como una estrategia para evitar la negociación colectiva y el cumplimiento de las obligaciones legales.

Contexto sectorial: Caída de ventas y mayor control estatal

El conflicto en Laboratorios Bernabó se enmarca en un contexto de profunda retracción para el sector farmacéutico argentino. Según informes sectoriales, la caída del consumo y las dificultades de financiamiento han provocado que varios laboratorios reduzcan personal, cierren líneas de producción y ajusten turnos. Los despidos en Bernabó, por lo tanto, podrían ser la manifestación más visible de esta tendencia de ajuste estructural.

A la crisis de la demanda se suma una intensificación de los controles por parte de la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica). La entidad ha incrementado la fiscalización tras el caso del fentanilo adulterado, exigiendo mayores estándares de trazabilidad y seguridad en los procesos productivos. Si bien este factor apunta a la calidad y la seguridad, podría representar un costo operativo adicional que, sumado a la caída de ventas, presiona a las empresas a implementar drásticos recortes de costos en otras áreas, como la promoción médica.

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