Scania paraliza otra vez su planta en Tucumán: 28 días sin producción y un golpe que desnuda la fragilidad industrial
Con esta nueva interrupción, la compañía acumulará 28 días de inactividad en lo que va del año, en el marco de un acuerdo de hasta 40 jornadas de suspensión pactado con el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata).

La crisis económica y la caída de la demanda internacional vuelven a golpear a la industria automotriz argentina. Scania Argentina confirmó que suspenderá nuevamente la producción en su planta de Colombres, Tucumán, durante una semana a partir del domingo 24.
La estrategia de frenar las líneas de producción comenzó en junio con una primera semana de paralización, a la que luego se sumaron 14 días más entre el 7 y el 20 de julio. Desde la empresa justifican la medida en la “coyuntura internacional” y en la “disminución temporal de la demanda”, con especial impacto en los mercados de exportación hacia Brasil y la Unión Europea.
El titular de Smata local, Luis Diarte, advirtió que el actual escenario económico no solo afecta a Scania sino a la actividad industrial en general. La planta de Colombres, que fabrica cajas de cambio, ejes y otros componentes, es un engranaje clave para la provincia: sus exportaciones representan alrededor del 15 % del total de Tucumán. Allí trabajan 600 operarios directos, además de contratistas, todos expuestos a la incertidumbre que genera esta parálisis repetida.
La señal es alarmante: una multinacional que detiene casi un mes entero de producción en menos de un año refleja la gravedad de la situación. No se trata ya de un tropiezo aislado, sino de un síntoma claro de la fragilidad industrial argentina frente a un contexto global adverso y a una economía interna sin horizonte definido.
El riesgo no solo es la pérdida de divisas por exportaciones, sino el golpe directo al empleo y a la estabilidad social de una provincia que depende de manera crítica de cada uno de estos engranajes productivos.
