Rusia profundiza los bombardeos en el este de Ucrania
Tras la caída de Lisichansk, pieza central del plan de conquista de esta cuenca industrial, mayoritariamente rusoparlante y controlada en parte por los separatistas prorrusos desde 2014, el Ejército ruso parece concentrar ahora sus esfuerzos en Sloviansk y Kramatorsk, dos importantes ciudades situadas más al oeste, que han sido golpeadas sin pausa desde el domingo.

El Ejército ruso continuaba este lunes sus ataques con bombas en el este de Ucrania y avanzando en su plan de ocupación de toda la región del Donbass animado por la conquista de la estratégica ciudad de Lisichansk, mientras una conferencia internacional en Suiza comenzará a trazar este lunes una hoja de ruta para la reconstrucción de Ucrania.
El Estado Mayor de las fuerzas armadas ucranianas anunció el domingo por la noche su retirada de Lisichansk, escenario de encarnizados combates en las últimas semanas, reconociendo la «superioridad» de las tropas rusas en esta región de la provincia de Lugansk (este).
Tras la caída de Lisichansk, pieza central del plan de conquista de esta cuenca industrial, mayoritariamente rusoparlante y controlada en parte por los separatistas prorrusos desde 2014, el Ejército ruso parece concentrar ahora sus esfuerzos en Sloviansk y Kramatorsk, dos importantes ciudades situadas más al oeste, que han sido golpeadas sin pausa desde el domingo.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, trató el domingo a la noche en su mensaje cotidiano de relativizar el éxito militar invasor destacando la resistencia compatriota en la región de Jarkov (noreste) o Jerson (sur), donde afirmó que se han hecho «progresos».
«Llegará el día en que diremos lo mismo sobre el Donbass», aseguró, citado por la agencia de noticias AFP.
En Sloviansk, una ciudad de alrededor 100.000 habitantes antes de la guerra, seis personas murieron, incluyendo una niña de nueve años, en bombardeos rusos. «Se llamaba Eva. Habría cumplido diez años en agosto», dijo Zelenski en su discurso.
Las autoridades ucranianas pidieron a la población que abandone la zona.
