Rusia lanza masivo ataque con drones y misiles contra Kiev
En una acción militar sin precedentes desde el inicio del conflicto, el Kremlin ha llevado a cabo un ataque aéreo masivo contra Ucrania durante la madrugada de este viernes, desplegando aproximadamente 550 drones y misiles en distintas regiones del país.

La capital, Kiev, ha sido la principal víctima de esta ofensiva, que ha dejado al menos 23 heridos y ha causado daños significativos en infraestructura civil y urbana.
Según informó el alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, 14 personas heridas han sido hospitalizadas tras el ataque, que impactó varias zonas de la ciudad. Los ataques alcanzaron nueve misiles y 63 drones, afectando a al menos ocho áreas urbanas y dejando restos de explosiones en más de 30 puntos diferentes.
Los daños se extendieron a viviendas, centros educativos, comercios y un centro médico, además de afectar la infraestructura ferroviaria, causando retrasos de hasta dos horas en el transporte público.
En la región de Sumi, 50.000 residentes han quedado sin suministro eléctrico debido a la destrucción de una instalación eléctrica clave, agravando aún más la crisis humanitaria en la zona. La intensidad del ataque provocó una fuerte humareda que rodea la ciudad, llevando a las autoridades a recomendar a los ciudadanos mantener cerradas las ventanas como medida de precaución ante la disminución de la calidad del aire.
Residentes como Joseph Haim Roche, que vive en Kiev y cuya familia está en el frente de batalla, han expresado su preocupación y cansancio. Roche relató a ‘Euronews’ que los ataques con drones Shahed han aumentado en número y mortalidad, y que los habitantes de la ciudad se han vuelto más paranoicos y temerosos. «Los drones son mucho más numerosos y mortíferos que antes. Tendemos a refugiarnos incluso ante los ataques de drones; todos nos hemos vuelto un poco paranoicos», comentó. Roche también compartió su experiencia de pasar la noche en una estación de metro, que funciona como refugio improvisado, debido a la imposibilidad de pasar toda la noche en su hogar por los constantes ataques.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, condenó enérgicamente la ofensiva, calificándola como uno de los ataques aéreos más grandes en la historia reciente del país. Zelenski afirmó que Rusia continúa con su política de terror y que no tiene intención de finalizar la guerra. «Rusia no tiene intención de poner fin a la guerra y al terror. Esto es una demostración clara de su comportamiento estúpido y destructivo», declaró. Además, señaló que las primeras alertas de ataque se dispararon casi simultáneamente con informaciones internacionales sobre una llamada telefónica entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y Vladimir Putin, sugiriendo posibles tensiones en la escena internacional.
Las fuerzas de Defensa aérea ucranianas lograron interceptar y neutralizar la mayoría de los ataques: de los 539 drones y señuelos utilizados en la ofensiva, 478 fueron derribados, al igual que dos de los seis misiles balísticos y dos misiles de crucero. Sin embargo, la ofensiva dejó un claro mensaje de escalada en la agresión rusa.
El mandatario ucraniano hizo un llamado a la comunidad internacional, en particular a Estados Unidos, para que intensifiquen las presiones y sanciones contra Rusia, en un esfuerzo por detener la escalada de violencia y aliviar la crisis en Kiev y otras ciudades del país.
Este ataque masivo ha reafirmado la gravedad de la situación en Ucrania, evidenciando que la guerra continúa siendo una amenaza constante que requiere respuesta y solidaridad internacionales.
